Josemi Valle: Filosofía y Mediación

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A Mediar con Josemi Valle. Hablamos de Filosofía y Mediación

entrevista

Josemi Valle Filósofo

Introducción:

Josemi Valle nació en Bilbao. Se licenció en Filosofía y Ciencias de la Educación en la universidad de Salamanca y pertenece al equipo de docencia de la Escuela Sevillana de Mediación. Forma parte del profesorado del Experto en Mediación y Gestión de Conflictos de la Universidad Loyola Andalucía y del Especialista en Mediación de la Pablo de Olavide.

Ha escrito varios libros de Filosofía y Educación. También ha publicado la biografía de los pioneros del rock urbano en España Asfalto y Topo (Editorial Milenio 2013) y la monografía Rock & Ríos. Lo hicieron porque no sabían que era imposible (Efe Eme 2015).  Y por último es autor del blog Espacio Suma No Cero donde escribe sobre temas de inteligencia social y sentimental.

Preguntas:

1-¿Cómo llega un filósofo y educador a formar en Mediación?, ¿qué le llevó a ello?

Cada vez que trato de indagar por qué hago lo que hago me acuerdo de Daniel Kahneman. Kahneman ha sido el único psicólogo que ha recibido el Premio Nobel de Economía. Fue en 2002 gracias a su estudio de los sesgos en el sujeto económico. Resumió su obra en el divulgativo y monumental ensayo Pensar rápido, pensar despacio, un concienzudo análisis de cómo economizamos la información y cómo tramamos fabulaciones para encontrarnos cómodos con nuestras decisiones.  Pues bien, utilizando el título de la obra de Kahneman, si pienso rápido encontraría  unas cuantas buenas respuestas a tu pregunta. Si pienso despacio la única respuesta es no sé.

2-¿Cómo es la experiencia de trabajar en la Escuela Sevillana de Mediación?

Es una experiencia muy agradable. Javier Alés y Juan Diego Mata  me tratan muy bien y para mí es un orgullo formar parte de un equipo que realiza las cosas desde un entusiasmo exacerbado y desde una convicción inquebrantable. Es cierto que si no hubiera convicción no habría entusiasmo, y si no hubiera entusiasmo tampoco habría convicción.

Aquí quiero señalar la confianza que depositó en mí Javier Alés hace ya unos cuantos años. Fue la primera persona que se fijó en mi escritura cuando yo pertenecía a la ya extinta ENE Escuela de Negociación y decidió contar conmigo para el equipo de docencia de la Escuela Sevillana de Mediación.  Le estoy muy agradecido.

3-El sitio más peligroso de la Tierra es el cerebro de una persona educada mal, afirma en su penúltimo libro. ¿Nos explica esta afirmación?

Es curioso, pero no solemos distinguir entre una persona mal educada y una persona educada mal. Parece lo mismo, pero no lo es. Una persona mal educada puede haber sido muy bien educada y sin embargo hallarse inmersa en un curso de acción que consideramos reprobable. La persona educada mal es aquella que se ha construido sentimentalmente de una forma errática.  Es fácil detectarlo. Es aquella que vive secuestrada por sentimientos que atentan contra la convivencia como un espacio intersubjetivo urdido inteligentemente para plenificar la existencia de todos. El educado mal rara vez percibe la interdependencia, fundamental para  vivir y convivir bien.

4-¿Entonces es muy importante educar bien a los futuros mediadores para que su labor tenga éxito?

Es muy importante educarnos todos bien. El filósofo J. A. Marina cita unas cuantas veces en su copiosa bibliografía un refrán africano: “la educación de un niño pertenece a toda la tribu”. Yo agregaría que la buena educación de un niño depende de que la tribu sea buena. Hace unos años publiqué un ensayo con vocación de manual titulado: “La educación es cosa de todos, incluido tú”. Esta última interpelación constata que la educación es una tarea que nos atañe a todos como miembros de la comunidad.  Iría más lejos: nos compete como seres humanos embarcados en la aventura de humanizarnos, llegar a ser el ser que queremos ser. Es una tarea hercúlea, pero la más hermosa de todas.

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P. 1 Trilogía

5-En su opinión qué características tiene que tener un profesional para ser un buen mediador.

Con esta pregunta me acabo de dar cuenta de que no te he contestado a la anterior. Lo siento. Lo más importante en cualquier interrelación es siempre tratar de ser comprensivo con el otro. Todo lo que hacemos lo hacemos por algo. No hay acciones ni sentimientos inmotivados. Los seres humanos somos objetivos en nuestras apreciaciones y no podemos dejar de serlo, pero sí podemos ser comprensivos con la apreciación que comparta el otro con nosotros.  Creo que lo más nuclear de un mediador, y por extensión de cualquier persona, es actuar desde la bondad y la concordia. 

La concordia es el sentimiento que emana cuando dos corazones desean entenderse. No hay meta más elevada. Como anécdota te diré que yo estoy domiciliado en la calle Concordia.  Y no es una metáfora. Es cierto. Mi DNI no miente.

6-¿El mediador nace o se hace?

Es una disyunción innecesaria.  Da lo mismo. Lo relevante es llegar a ser el que quieres ser. Hacer una tarea de manera soberbia requiere mucho entrenamiento, mucho estudio, mucha paciencia, mucha repetición. Recuerdo la prescripción del neurólogo Francisco Mora. Si quieres ser bueno en matemáticas, reúnete con matemáticos y no pares de hacer ejercicios. A mis alumnos de Mediación yo les propongo algo parecido.

7-En 2015 publicó el libro “Filosofía de la negociación”. ¿Cuál es esa filosofía?

Se trataba de un ensayo en el que penetraba en la quintaesencia de la negociación. La negociación tiene cierta mala fama porque fonéticamente se parece mucho al léxico negocio, y son dos magnitudes totalmente dispares. Filosofía de la negociación  es un libro peculiar porque se trata de un ensayo dialogado. Nació de las seis ediciones que coordiné y tutoricé del curso  on line Negociación estratégica en la universidad Pablo de Olavide de Sevilla.  Un día decidí ordenar, limpiar y esterilizar todo lo que había compartido con los alumnos en los foros de debate. El resultado es este libro. Se publicó en 2015.

8-¿En qué área de las que te mueves te sientes más cómodo?

Donde me encuentro más cómodo es en la escritura. En alguna conferencia he dicho jocosamente que yo escribo por encima de mis posibilidades. Es cierto. Cuando me dedico a plagar de palabras la lechosa pantalla del ordenador me encuentro siempre en un contexto que saca lo más inspirado de mí.  La formación me encanta. Es compartir con los demás lo que los demás han compartido conmigo. Puede parecer una hipérbole, pero como me siento deudor de lo que los demás nos han legado a lo largo de la evolución, cada vez que imparto una clase siento como si estuviera devolviendo parte del préstamo. Es una sensación muy gratificante.

9-¿Cree que contamos con buenos profesionales y que  el nivel de formación de los expertos es el adecuado?

No lo sé porque no conozco a todos, aunque a los que sí conozco les admiro por lo competentes que son, y por la pasión que derrochan en todo lo relacionado con la tarea mediadora. Lo que sí puedo decir con conocimiento de causa es que los alumnos de los cursos en los que participo, tanto de la Loyola Andalucía como los de la UPO, sufren una metamorfosis portentosa.

El alumno que termina el curso de Mediación es una persona diferente a la que lo comenzó. Diferente en conocimientos y en la prevalencia de sus sentimientos. Me enorgullece mucho ser partícipe de esa metamorfosis.

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P. 2 Trilogía

10-En 2016 ha publicado otra obra, que es la primera de una trilogía, titulada La capital del mundo es nosotros, sobre aspectos nucleares de las relaciones humanas, ¿Qué ha querido transmitir a la sociedad con esta publicación? ¿Cuál es el mensaje?

Algo muy sencillo. Que las personas somos seres interdependientes. Nosotros solos no podemos colmar la mayoría de nuestros propósitos. Necesitamos a los demás y los demás nos necesitan a nosotros. El gran hallazgo de la inteligencia humana es que la interdependencia nos hace independientes. Aunque parezca increíble, son legión los que todavía no se han enterado de esta obviedad.

11-¿Realmente cree que la Mediación calará en la sociedad  española?, ¿está preparada la ciudadanía para hacer de la resolución pacífica de conflictos la forma de buscar entendimiento?

Sí, creo que finalmente la Mediación se acabará implantando con rotunda normalidad. Estoy plenamente convencido de que, tras una negociación frustrada, no hay fórmula mejor para solucionar conflictos. Ojo, he dicho solucionar conflictos, no terminarlos. Cuando la ciudadanía comprenda esta diferencia, utilizará los servicios de mediación.  Necesitamos por tanto una labor de difusión pedagógica.

12-El pasado día 19 de enero el ministro de Justicia hizo unas declaraciones en las que afirmaba que se iba a apoyar a la resolución pacífica de conflictos, ¿cree que la revolución debe venir desde arriba?

No lo sé. De nuevo no tengo una opinión formada. Ahora bien, las leyes de la persuasión nos dicen que solemos atender a la validación social y a la información que proviene de una autoridad para tomar decisiones cuando nos sentimos dubitativos.  Que el Ministerio de Justicia avale la mediación es una buena noticia. Pero que lo avale no citando la descongestión de los juzgados o el menor coste emocional del proceso, sino afirmando que es la única manera de solucionar el conflicto. La vía judicial solo los termina, pero no los soluciona. Insisto en lo que dije antes. Cuando la ciudadanía sienta epidérmicamente esta diferencia, la mediación habrá dado un paso de gigante.

13-En su opinión, ¿qué falla para que la Mediación no cale en el ciudadano y cómo cree que se puede solucionar?

Recomiendo un texto fantástico y muy documentado de mi antiguo compañero Ignacio Mayoral. Se titula Un cruce sin semáforos. Una perspectiva cultural de la Mediación en España. Aquí explica por qué en nuestro país la mediación se topa con tantas dificultades.

14-Hay un buen número de mediadores que trabajan por difundir la resolución pacífica de conflictos en la red a través de medios digitales, blogs y con una presencia muy activa en redes sociales, ¿qué opina de esta labor?

Es una labor muy loable que requiere elevadas inversiones de energía y tiempo. Me maravilla ver gente tan entusiasmada con lo que hace. Ese entusiasmo se nutre de la convicción de que el conflicto es insoslayable en la aventura humana, pero que lo relevante es solucionarlo, y si no se puede, que al menos el proceso nos transforme en alguien mejor y nos permita comprender al otro y comprendernos a nosotros mismos.

No es fácil, tampoco es difícil, pero es lo mejor que podemos hacer por nosotros y por nuestra condición de existencias al unísono. Así es como he bautizado a la trilogía que conforman La capital del mundo es nosotros (CulBuks, 2016), La razón también tiene sentimientos (CulBuks, 2017) y El triunfo de la inteligencia sobre la fuerza. Este tercer ensayo lo escribiré en 2018, si antes no me muero de un ataque de fatiga. El ensayo que estoy presentando estos días sobre el entramado afectivo y su repercusión en la cotidianidad me ha dejado exhausto. Espero recuperarme para completar la trilogía y cumplir mi palabra de tenerla lista el próximo año.   Cruzo los dedos.

By Lola Prieto

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Lola Prieto es Periodista experta en Gabinetes de Prensa y Cultura. Colaboradora habitual del Blog A Mediar Granada. Fundadora y coorganizadora de la iniciativa Wine&Think en la que se fusiona la Mediación, la Cultura, la Ciencia y el Arte con la Gastronomía y la Enología.
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