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La Legitimación & Empoderamiento

by Tomás Prieto
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La Legitimación y el Empoderamiento como herramientas para los profesionales de la mediación

Como saben a lo largo del verano, durante los meses de agosto y septiembre, iremos analizando a través de una monografía, las herramientas más importantes que los profesionales de la mediación utilizan en sus procesos de mediación. Comenzamos con la “Escucha Activa” como primera publicación.

empoderamiento

Creación propia @Tomasimedia

En nuestra cuarta entrega del EXTRA del VERANO, realizamos un monográfico sobre la Legitimación y el Empoderamiento en el Proceso de Mediación, como una de las herramientas más importantes para los profesionales de la mediación.

Introducción.

En realidad pudieran parecer términos sinónimos en el ámbito de la mediación, sin ambargo, aunque se encuentran siempre relacionados pues uno no se da sin el otro, forman una simbiosis en perfecta armonía; se tiene que dar la dualidad para conseguir el efecto. Existe una leve diferenciación que Laura Arranz me comenta; “y es que legitmar es hacer presente a la parte, que coja su sitio en el conflicto y empoderar es ya desde ese sitio (una vez la parte legitimada), que sea más ella/él, más fuerte en su posición. Seria algo cuantitativo la legitimación (computa en el proceso) y algo cualitativo el empoderamiento (refuereza a la parte)”. 

Quiero expresar mi agradecimiento por la colaboración de los expertos, pues sin su ayuda estos artículos no serían lo mismo. Muchas Gracias ¡¡¡

En los manuales de consulta de que dispongo hablan de la Legitimación, por lo que haré una breve introducción desde sus páginas, en cambio, las tres colaboraciones de los expertos mediadores diseccionan el empoderamiento o “empowerment”. En esta ocasión podremos aprender con Pablo Corrales Abogado y Mediador, Blanca Iturmendi, Abogada y Mediadora y María Ángeles Granados, Trabajadora Social y Mediadora.

La Legitimación en los manuales.

En el manual de “Gestión de Conflictos y Procesos de Mediación”¹ que vengo utilizando en estas entradas nos comentan – Vega Y., Montero C., Pérez-Angulo A. y Tejerina S.- pág. 74: “legitimar a las personas es indispensable. Las partes quedarán legitimadas cuando hayan logrado justificar o al menos explicar de algún modo más positivo sus actitudes, atributos, pretensiones, procedimientos. . .frente a la contraparte”.

“La legitimación es la posibilidad de justificar, o al menos explicar, las razones o las causas que hacen que alguien adopte actirudes, comportamientos o posiciones”. 

Según estas autoras y el autor la relación entre legitimación y el empoderamiento se da cuando la legitimación va referida a conseguir que las partes se sientan capaces, dándose el (empowerment). Otras opciones es que la legitimación se refiera al contenido del mensaje (sustancial), o a la relación entre las partes (relacional).

En el manual “Mediación y Solución de Conflictos”², Esteban Soto Y., mediadora y Directora de Proyectos de la Asociación ACTIVA en su cap. 17 trata las microtécnicas en la mediación, pág. 256.

La Legitimación: cuándo, para qué y cómo.

Cúando es el momento de aplicación

a) Cuando una de las partes, en la narración de la historia del conflicto, se ubica a sí misma en la posición de víctimas, y al otro en ofensor.

b) Cuando una de las partes adquiere una posición negativa en su propia narración, en vez de ser posicionada negativamente por comentario de la otra parte.

Para qué en la labor del mediador

Esta técnica intenta ayudar a que las partes puedan cambiar las posiciones pre-establecidas que tienen dentro de la historia, normalmente falsas y desproporcionadas.

Cómo se realiza

A través de una reformulación del mensaje expuesto que proporciona una posición objetiva a la persona protagonista de la misma.

La legitimación, entonces, implica otorgar un lugar valedero, legítimo a la posición que asumen los personajes dentro de la historia.

Pablo José Corrales Aragón, Abgado y Mediador, Director de Mediación Civil y Familiar en Acuer2. (www.acuer2.es)

Mucho se ha escrito al respecto si bien, desde un punto de vista práctico en la mediación, el empowerment (en español, empoderamiento o legitimación de los intervinientes… de todos) es una herramienta fundamental pues, sencillamente, se trata de elevar el nivel de protagonismo de los intervinientes en la toma de las decisiones que se necesitan para lograr superar su conflicto (con o sin acuerdo formal).

entrevistas

Pablo J. Corrales Abogado y Mediador

En mi opinión, para poder desarrollar, como mediador, esa pretendida legitimación o empoderamiento de las partes es requisito imprescindible que las partes, antes, nos hayan legitimado a nosotros, que hayamos conseguido su confianza, que sean conscientes no solo de que estamos ahí para ayudarles sino que, además, les vamos a ayudar tanto como ellos sean capaces de permitir ser ayudados en la superación de su conflicto (de su problema).

Una de las frases que más me gusta oír cuando hago mediación (co-mediación) es: “es que aquí podemos hablar tranquilamente” y, me gusta no por prurito personal (aunque a nadie le amarga un dulce) sino porque eso significa que hemos sido capaces de generar un clima mínimo de confianza a partir del cual, podemos desarrollar el empoderamiento (entre otras herramientas, claro está).

El empoderamiento es la herramienta que hemos de utilizar para permitir a las partes concienciarse de que nadie podrá dar una solución mejor a su problema que la que ellos sean capaces de encontrar y es en esa búsqueda de soluciones donde los mediadores les vamos a ayudar. Vemos casos en los que las partes, o alguna de ellas, no son conscientes de que son capaces de resolver, por sí mismos, el problema que nos presentan. Y ello puede deberse a la excesiva y arraigada costumbre de delegar la resolución de los problemas en terceros (padres, familia, médicos, abogados, jueces, árbitros,…), pero este es otro tema.

El empoderamiento es multidireccional pues se extiende no solo hacia la parte consigo misma, sino que también se ha de conseguir esa legitimación entre las partes y para con el futuro acuerdo, de ahí la importancia de trabajar en la mediación no una sola de las herramientas a nuestro alcance sino de todas aquellas que en cada momento se vayan requiriendo para facilitar  la salida hacia la resolución del conflicto. No tiene sentido hablar de empoderamiento si no hay, a la par, empatía, escucha activa, etc…

Me gusta pensar que conseguir el empoderamiento de las partes, igualar sus capacidades de decisión, solo se consigue si hemos hecho bien nuestro trabajo pues, sin confianza, la posibilidad de una mediación se reduce ostensiblemente.

Finalmente, no me gustaría terminar esta “particular reflexión” sobre el empowerment sin incidir en un error que he visto y no me gusta: no se puede confundir empoderar con apoderar ni legitimar con aceptación sumisa.

Al tratar de poner en práctica el empowerment no podemos permitir que sea percibido como un “tienes razón”, sino que hemos de conseguir que la parte se conciencie de que su posición es escuchada y que su planteamiento del problema es tan válido como el de la otra parte, porque es el suyo.

Conseguir que las partes eleven su papel a protagonista en la resolución de su problema es el objetivo del empowerment, siendo ésta, quizás, una de las herramientas más difíciles de conseguir por los mediadores que, como es mi caso, somos, además, abogados.

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Blanca Iturmendi Álvarez, Abogada y Mediadora, miembro del Consejo de Dirección de Signum.

Entre las definiciones de mediación, tenemos aquella que la define como: un método estructurado de resolución de conflictos en el que, con ayuda de un mediador, las partes encuentran una solución acordada por sí mismas. Pero, ¿quieren y pueden las partes resolver por sí mismas su problema?. En principio parece que todo son ventajas, poder construir una solución para un problema que nadie más que las partes conocen en toda su extensión y complejidad parece lo ideal y, sin embargo, a muchas personas les provoca rechazo una vez se encuentran inmersas en el conflicto.

colaboradores

Blanca Iturmendi, Abogada y Mediadora

Al comienzo de la mediación las partes suelen manifestarnos su escepticismo en el proceso porque “¡Es imposible alcanzar un acuerdo con ellos!”, “No son de fiar”, “Lo hemos intentado todo” pero, además de este pesimismo hacia el otro, suele haber algo que les es atribuible en exclusiva y que no es fácil que compartan. Normalmente subyace además el agotamiento personal ante la situación y la frustración ante la incapacidad de encontrar una salida. Es por esto por lo que si comenzamos con las preguntas abiertas buscando alternativas demasiado pronto, el mediado suele decirnos “No sé” o “No puedo”. Las partes llegan a la mediación mermadas en sus capacidades por el propio conflicto y condicionados por sus interacciones en disputas anteriores. Todo ello supone una reducción de su visión del conflicto, de las posibilidades que existen y, sobre todo, de su propia capacidad para resolverlo.

Así, es importante que el mediador ayude en la medida de lo posible a que las partes tomen conciencia de su propio poder en la interacción y de sus capacidades (legitimación). Para ello, los mediadores necesitamos crear un ambiente adecuado haciéndoles sentir, cómodos, comprendidos y seguros para que rompan con las inercias, pasando del discurso en el que se limitan a defender sus acciones, a explicar las necesidades, intereses y preocupaciones que les llevaron a aquéllas.

La legitimación que les demos nosotros mediante la escucha activa y la empatía, así como la que les ayudemos a generar sobre sí mismos, facilitará a los mediados conseguir el empoderamiento necesario para afrontar el conflicto con confianza en sus capacidades. Desde este sentimiento de fortaleza y libertad de las partes, surgirán muchas más posibilidades de encontrar una solución acordada.

Desde luego, como mediadores, este paso nos puede requerir un esfuerzo adicional y, sin duda, habilidad en el manejo de nuestras herramientas, pero todo ello es necesario. Alcancen o no a una solución acordada, que las partes avancen con confianza en el proceso e incluso, que se muestren conformes y satisfechos con la solución alcanzada, puede venir condicionado por este paso.

Por lo tanto, las partes sí querrán normalmente alcanzar una solución por sí mismas una vez se sientan capaces de ello y nosotros podemos ayudarles en ese camino ahora, si hay una herramienta fundamental para conseguir ese empoderamiento, esa es la convicción del mediador en que las partes pueden resolver por sí mismas sus conflictos.

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Mª de los Ángeles Granados Gámir, Trabajadora Social y Mediadora Civil, Mercantil, Familiar, Penal y Penitenciaria.³

Mucho se ha hablado del empoderamiento o empowerment en las últimas décadas, fundamentalmente cuando se habla de cooperación al desarrollo y/o de género, pero ¿qué significa  esta palabra  de la  que tanto se habla y para qué se utiliza en la Mediación?.

Según la RAE, el empoderamiento es “hacer poderoso o fuerte a un individuo o grupo social desfavorecido”.  En la Mediación Transformadora es utilizado por Bush y Folger de una manera que difiere del uso común; la Mediación de resolución de problemas está dirigida a la resolución de conflictos específicos entre las partes y llegar a una solución mutuamente aceptable al problema inmediato, a corto plazo.

Bush y Folger propusieron que la mediación puede efectuar cambios mucho más profundos en las personas y sus relaciones interpersonales, más allá de la reparación de un problema a corto plazo. Propusieron una forma de practicar la mediación que busca abordar los niveles más profundos de la vida social. Esto no significa que el empoderamiento no sea empleado para equilibrar los poderes entre las partes, sino más bien, para aumentar las capacidades de ambas  para tomar mejores decisiones por sí mismas. Es el modelo opuesto al Tradicional – Lineal de Harvard porque no se centra en el logro del acuerdo como objetivo inmediato, esencial y último sino como consecuencia de la mejora de las relaciones.

En concreto, Bush y Folger definen el término “empoderamiento” como: “La restauración de los individuos de un sentido de su propio valor y la fuerza y su propia capacidad para manejar los problemas de la vida”. Explican que a través del empoderamiento, los contendientes ganan “mayor claridad sobre sus objetivos, recursos, opciones y preferencias “, y que utilizan esta información para tomar sus propias decisiones “claras y deliberadas “. Presentan tres pautas de la ruta transformadora:

  1. Microenfocar los movimientos de las partes.
  2. Alentar la reflexión y la adopción de decisiones.
  3. Promover la aplicación de perspectivas.

Este modelo entiende que las causas del conflicto son múltiples y que se retroalimenta continuamente. El proceso se desarrolla concretamente desde lo relacional, siendo uno de los modelos más utilizados en el ámbito de la Mediación Familiar.  El mediador empleará  las preguntas circulares que le ayuden a profundizar, siendo las partes implicadas las responsables y verdaderas protagonistas del procedimiento.

“El sabio no es el hombre que proporciona las respuestas verdaderas, es el que formula las preguntas verdaderas” (Claude Levis Strauss, Antropólogo). O…  ¿las preguntas adecuadas?

La clave para cultivar una buena relación entre las partes en conflicto es descubrir  los intereses y necesidades de las mismas, y localizar los temas a tratar. Una vez que los mediadores comprendamos los mapas  mentales de nuestros clientes, legitimándolos, podremos sacarlos de sus posiciones con la conceptualización del conflicto como una oportunidad de crecimiento tanto personal como social.

Existen dos estrategias para la mediación transformadora:

Empoderamiento y reconocimiento. Trabaja para lograr el empoderamiento como potenciador del protagonismo y el reconocimiento del otro como parte del conflicto, el reconocimiento del coprotagonismo del otro.

– “Es costumbre antigua en esta ínsula, señor gobernador, que el que viene a tomar posesión desta famosa ínsula está obligado a responder a una pregunta que se le hiciere que sea algo intricada y dificultosa, de cuya respuesta el pueblo toma y toca el pulso del ingenio de su nuevo gobernador y, así, o se alegra o se entristece con su venida”

– “Pues advertid, hermano —dijo Sancho—, que yo no tengo don, ni en todo mi linaje le ha habido: Sancho Panza me llaman a secas, y Sancho se llamó mi padre, y Sancho mi agüelo, y todos fueron Panzas, sin añadiduras de dones ni donas; y yo imagino que en esta ínsula debe de haber más dones que piedras; pero basta: Dios me entiende, y podrá ser que si el gobierno me dura cuatro días yo escardaré estos dones, que por la muchedumbre deben de enfadar como los mosquitos. Pase adelante con su pregunta el señor mayordomo, que yo responderé lo mejor que supiere, ora se entristezca o no se entristezca el pueblo”  – Miguel de Cervantes.

La educación para el automanejo es la base del empoderamiento.

Debemos detectar y controlar nuestras emociones propias. Estar absolutamente conscientes de cómo se forman las creencias y el  subconsciente. Cuando no tenemos consciencia de lo que nos está afectando emocionalmente, nos desahogamos descargando nuestra ira en los demás o cualquier cosa que nos dé una sensación de descarga. Creo que debemos ser conscientes de nuestra propia agresividad, nuestra confusión y nuestros miedos y tomar responsabilidad sobre ello.

Cuando una persona no se valora o no se ama no puede dar absolutamente nada desde la carencia. Cada acción de odio y de destrucción en nuestro mundo comienza con el odio a sí mismo y conduce a la autodestrucción, todo ello debido a un fallo de comunicación.

“No vemos a los demás como son, sino como somos nosotros”(Immanuel Kant).

Los mediadores debemos dar luz a la oscuridad, iluminar el camino de las partes, devolverles el valor de expresar lo que realmente sienten. Llegar al punto en que decidan si se hacen gobernadores de ellos mismos o permanecer dependientes. Detrás del victimismo se encuentra la magia. Tenemos pantallas en nuestras caras que no nos dejan ver hacia dónde nos dirigimos.

Se trata de encarar a nuestro verdadero ser o seguir luchando en contra de un fantasma.  Volver al equilibrio, al estado saludable o permitir que el conflicto crezca… ¿Acuerdo o Pleito?.

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Tomás Prieto @Tomasimedia  #SembrandoMediación

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Bibliografía:

¹ Yoana Vega Sánchez, Cristina Montero Bonilla, Ana Pérez-Angulo Martín, Sergio Tejerina Blanco. Gestión de Conflictos y Procesos de Mediación. 2015 Ediciones Paraninfo, S. A. (Pág 74).

² Soleto Muñoz H. y Otero Parga M. Mediación y Solución de Conflictos. Habilidades para una necesidad emergente. Ed. Tecnos. 2007 Madrid. Pág. 256.

³ Robert A. Baruch Bush and Joseph P. Folger, The Promise of Mediation: The Transformative Approach to Conflict, 2nd ed. (San Francisco: Jossey-Bass Publishers, 2004)

Robert A. Baruch Bush and Joseph P. Folger, “Transformative Mediation and Third-Party Intervention: Ten Hallmarks of a Transformative Approach to Practice, Conflict Resolution Quarterly 13, no. 4 (January 2007)

Baruch Bush and Folger, “Transformative Mediation and Third-Party Intevention,” 85-87.

Baruch Bush and Folger, “The Promise of Mediation,” 266-275.

Miguel de Cervantes. “El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”. CAPÍTULO XLV

De cómo el gran Sancho Panza tomó la posesión de su ínsula y del modo que comenzó a gobernar.

Imanuel Kant, “LaCrítica de la razón pura” (Kritik der reinen Vernunft )  1787, segunda edición.

 

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4 comentarios

Oscar Negredo
Oscar Negredo 31/08/2016 - 10:13

Gracias Tomás. La verdad es que tus posts siempre son muy interesantes, documentados y profundos. Te dejo el enlace con mi blog en que también hice un post sobre la legitimidad desde un punto de vista más personal y humanista. Saludos y sigue con tu gran labor. http://oscarnegredotiemposdemediacion.blogspot.com.es/2016_04_01_archive.html

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Tomás Prieto
Tomás Prieto 31/08/2016 - 13:09

Muchas Gracias Oscar Negredo, no conocía tu Blog pero una vez visto y leído tiene merecimientos para ser compartido y así lo hice ¡¡¡ Nos leemos y seguimos #SembrandoMediaciON

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Jorge Naranjo 23/03/2018 - 16:26

Gracias por este Blog. Creo que los mediadores que aquí escriben, son mas claros y prácticos que muchos autores

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Tomás Prieto
Tomás Prieto 23/03/2018 - 19:04

Muchas Gracias por su opinión, nos llena de alegría que piense así. Seguiremos trabajando para manter esta línea editorial. #SembrandoMediacion

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