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La Mediación: Magia & Habilidades I

by Tomás Prieto
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La Magia de la mediación está en la profesionalidad, la ilusión y creatividad que se ponga en el proceso, en el conocimiento y uso de las herramientas de que disponemos los mediadores y mediadoras.

Habilidades y Técnicas de Mediación

La Magia de la Mediación

Los que nos hemos formado en mediación

. . .y muchos profesionales de estos procesos hemos oído en infinidad de ocasiones las frases hechas: “La Magia de la mediación”, “La Caja de Herramientas del mediador”, “La mediación es un Traje a medida”, etc; en definitiva son metáforas que se utilizan en el ámbito de la mediación para resaltar los beneficios y los usos que de la mediación se pueden hacer. Si bien, para el gran público, para todas aquellas personas legas en lo que a Procesos de Resolución Pacífica de Conflictos se refiere, esas frases metafóricamente le pueden sonar a hueco o dar que pensar en cierto tono humorístico. ¿Tantos magos hay por ahí?, ¿qué poderes tendrán estos mediadores?, ¿qué tipo de magia hacen los mediadores?, ¿todos sabrán coser trajes?. Y así podemos crear dudas en aquellas personas que nos escuchen o que nos lean en esos términos.

En este post, lo que pretendo,

. . .es sacar de la chistera qué hay de esa magia, abrir la caja de herramientas y exponerlas para que cualquiera entienda qué es y para qué sirven las ADRs (Procesos Alternativos de Solución de Conflictos), de tal forma que vea y sepa que los mediadores profesionales tenemos un método de trabajo y unos procedimientos.

La magia está en ser profesional,

. . .ofrecer seriedad en lo que se hace y tratar a las personas con honestidad y el cariño que muchas veces necesitan. Conocer todas estas herramientas nos facilita el trabajo y hace que podamos llegar a que las partes sean dueñas de la situación y consigan negociar sus propios acuerdos, pues los mediadores seremos meros transmisores y guías del proceso de mediación.

Lo primero que le diría a una persona que nada sabe sobre mediación,

. . .es que también es nueva para nosotros, que llega a nuestro país porque las normas de la Unión Europea así lo imponen. Sin embargo, este tipo de procesos nacen a finales de los años 60 y principios de los 70 en los Estados Unidos y Canadá, desde donde se han extendido por todos los países anglosajones y han echado raíces profundas debido a su flexibilidad y sus enormes beneficios en la solución de controversias de todo tipo.

Por tanto, para poder llegar a hacer magia,

. . .lo que hacemos es estudiar a los grandes autores anglosajones, las diversas teorías y aprovecharnos de su conocimiento y gran experiencia en estos procesos. Resulta enriquecedor también el trato con compañeros/as latinoamericanos, pues en algunos países también hace años que resuelven conflictos a través de la mediación. En Argentina, Chile, México o Bolivia hay grandes profesionales y en sus Universidades hace tiempo que se imparten grados o máster sobre esta nueva forma de resolución de conflictos.

Telemediacion

Sin ser un post científico ni jurídico, voy a ir revelando y desgranando los trucos que usamos los mediadores profesionales. Nuestro método y nuestras herramientas.

El Método.

Para la Comisión Europea la mediación tiene un valor propio como, “método de resolución de litigios al que los ciudadanos y empresas deberían poder acceder fácilmente, lo considera como uno de los diversos métodos de resolución de conflictos disponibles en una sociedad moderna, que puede ser el más adecuado en algunos casos” [ 1]. Siguiendo en esta línea, y sabiendo que el proceso de mediación es flexible, dependerá mucho de la propia idiosincrasia del mediador así como de sus dotes y habilidades sociales, Christopher Moore en su libroEl proceso de mediación, métodos prácticos para la resolución de conflictos”,

.  . .el proceso de mediación seguiría el siguiente esquema:

  1.  Hipótesis de trabajo: reuniones individuales, para conocer el carácter comunicativo, pasivo, asertivo o agresivo de las partes.
  2.  Preparación de la sala.
  3.  Reunión informativa.
  4.  Inicio: fase de negociación
  5.  Regateo: zona defensiva.
  6.  En ella, lenguajear, pregundear, efectos semáforos, convertir las frases en pedidos, etc.
  7.  Desestructuración del conflicto, pasar del conflicto al diálogo.
  8.  Acuerdo.

El proceso lo divide en dos tipos de Intervención y cuatro Fases:

  1.  Intervención estática: dejar hablar a las partes.
  2.  Intervención dinámica: entra en la comunicación el mediador.

Y las fases son:

  1. Fase de recepción: la hipótesis
  2. Fase de información: presentación de reglas
  3. Fase de negociación.
  4. Acuerdo final.

Para finalizar, el mediador debe tener según este autor: (habilidades innatas)

  • La paciencia de Job.
  • La sinceridad y características del bulldog de un inglés.
  • El ingenio de un irlandés.
  • La resistencia física de un corredor de maratón.
  • La habilidad de escabullirse de un bumerán.
  • Las estratagemas de Maquiavelo.
  • Las aptitudes para conocer la personalidad de un psiquiatra.
  • Las características de ganarse la confianza de un mudo.
  • La piel de un rinoceronte.
  • La sabiduría de Salomón. [2 ]

Estructuralmente sería así como organizamos nuestras mediaciones. Nosotros además añadimos:

  •  Conocer perfectamente la normativa que se debe aplicar al caso concreto.
  •  Preparar la documentación, los tres tipos de actas que se van a usar a lo largo del proceso.
  •  Crear un ambiente cálido y acogedor en el que las partes se sientan cómodas y predispuestas al diálogo. La comunicación es esencial.
  •  Ponemos música de fondo New-age y tenemos bebidas refrescantes, zumos y agua. Nunca bebidas excitantes ni muy azucaradas.
  • En caso necesario, si alguna de las partes fuma, se puede suspender la sesión durante 5 minutos para fumar un cigarro; normalmente los fumadores se relajan al fumar.

Las Herramientas.

Tras el estudio del caso y finalizada la primera sesión informativa, lo encuadramos según el ámbito y el tipo de mediación dentro de uno de los modelos [³] que usamos los mediadores, que brevemente son:

1. El Modelo Circular narrativo de Sara Cobb.

Orientado hacia la toma de acuerdos, se intenta modificar las relaciones entre las partes ya que se suele idealizar la realidad. Desde un conocimiento profundo del problema, se construye una historia alternativa que legitime a ambas partes, contextualizando el conflicto. Se analizan los objetivos, los recursos y las necesidades de las partes, haciendo que el posicionamiento inicial de lugar a una construcción de acuerdos desde una nueva realidad positiva. Este modelo se adapta perfectamente en el ámbito familiar.

2. El Modelo Transformativo de Robert Bush y Joseph Follger.

No busca tanto un acuerdo, sino que lo ve como una consecuencia del proceso. Modifica la relación de las partes a través de una comunicación relacional de causalidad circular. En las entrevistas cada parte intenta reconocer su cuota de responsabilidad, por lo que a lo largo de las diversas sesiones se ha mejorado la relación, comprendiendo las partes las metas y los intereses, ofreciendo diversas alternativas. A través de la escucha activa se mejora la comunicación, presentando argumentos que aumentan sus recursos para promover soluciones. Es un modelo ideal para conflictos comunitarios.

3. El Modelo Tradicional-Lineal de Harvard University, de Roger Fischer y William Ury.

Es un modelo perfecto para las empresas u organizaciones, siendo un modelo de negociación. Prima la comunicación verbal porque entiende el desacuerdo como causa del conflicto. Se evitan los enredos y los bloqueos, manejando las emociones negativas de manera resolutiva centrándose hacia el futuro. Se basa en cinco premisas:

  1. Separa a las personas del problema.
  2. Se centra en los intereses de las partes.
  3. Desinstala a las partes de sus posicionamientos.
  4. Sitúa a las partes en posiciones Gana/Gana.
  5. Maneja criterios objetivos orientados hacia acuerdos negociados.

En su artículo sobre negociación “Más Allá”[4] William Ury dice:

“Escuchar más, hablar menos, reconocer al otro y expresar puntos de vista sin provocar: ésta es la propuesta, para salir victorioso de situaciones complicadas. Resulta vital comprender que, muchas veces para desarticular a la otra parte, es importante sorprenderla. Por eso, además de escuchar atentamente, hay que hacer exactamente lo que no se espera que hagamos. Saber cómo y en qué momento pasarse al otro bando es fundamental si lo que se busca es un cambio de opinión.”

En el desarrollo de las sesiones,

. . .en cualquiera de los procesos que hemos explicado, abrimos la caja de herramientas con las que haremos un traje a medida a cada caso concreto. Unas veces será una caja de costura y otras tendremos llaves de distintas clases. Entre las herramientas [3 ] más importantes que usamos están, entre otras:

a) Escucha Activa.

Comprender como necesidad, saber cuál es su posición, escuchar con paciencia y disciplina, escuchar los enojos y conocer el pensamiento de las partes y ellas entre sí. Reconocer el punto de vista del otro y empoderar para crear un espacio de entendimiento, en el que se acepta que hay otra forma de ver las cosas.

b) Análisis de los PINES.

Con esta herramienta tratamos de sacar a las partes, o a una de ellas, de una posición irracional. Desde el momento que se pierde la comunicación, las partes se posicionan y desde este posicionamiento es imposible entrar en razones, por lo que, intentar razonar con una persona que no está dispuesta es perder el tiempo. Traspasamos la barrera de emociones negativas situándonos de su lado y bajándola hacia los intereses. Lo escuchamos y lo reconocemos, lo que produce una cierta apertura y cierto cambio de postura, colocándolo en la perspectiva de las necesidades que es cuando se puede empezar una negociación constructiva.

c) El Reconocimiento.

Es una herramienta para empoderar a alguna de las partes o ambas en caso necesario. Se reafirma la capacidad de construir una relación sana, se reconoce la autoridad para expresar puntos de vista sin provocar. Se crea un clima ideal para expresar puntos de vista y expresar diferencias en positivo, desde una esfera inclusiva de las propias experiencias.

Hay otras muchas herramientas,

. . .como el uso del lenguaje en sus diversas formas, asertivo, empático, clases de preguntas, parafrasear etc. Confeccionar una agenda de toma de decisiones, tareas de refuerzo, lluvia de ideas, resumen de puntos de encuentro, conclusión y logros, que en un nuevo post las trataremos y las comentaremos.

Así, todo lo anterior lo metemos en una coctelera, lo agitamos fuertemente y he ahí surge la Magia de los mediadores para que las partes sean capaces de tomar sus propias decisiones.

Bibliografía.

[1 ] José Luis Sarasola Sánchez-Serrano, José Luis Malagón Bernal, Evaristo Barrera Algarín. Mediación: Elaboración de Proyectos (Casos Prácticos). Edit. Tecnos 2010. Madrid. Pág. 26
[2] Pág. 26 y 27 Mediación: Elaboración de Proyectos. Sánchez-Serrano JLS, Malagón Bernal JL, Barrera A. E. Tecnos. 2010.
[3] Soleto Muñoz H. y Otero Parga M. Mediación y Solución de Conflictos. Habilidades para una necesidad emergente. Ed. Tecnos. 2007 Madrid.
[4] Más Allá, El arte de negociar en situaciones difíciles, por William Ury. Revista, Volumen 2 / Gestión 6 / noviembre-diciembre 1997.

 

 

Gabinete de Mediación

Servicio de Mediación

** Leer más: “La Magia de la Mediación II”

 

Vídeo: La Magia de la Mediación, de Mario el Mago y Javier Alés. Link: http://youtu.be/3HnWhsHAYXs

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2 comentarios

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Antonio Anguiano 10/04/2017 - 21:39

Me gusta el tono sencillo, pero no impreciso, del autor. De manera sencilla explica porqué de considerar “la magia de la mediación” que no es otra cosa que preparación técnica del mediador.

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Tomás Prieto
Tomás Prieto 10/04/2017 - 21:42

Muchas gracias por su comentario, nos anima a seguir en ésta línea. Seguimos #SembrandoMediacion

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