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La Reformulación en el Proceso de Mediación

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La Reformulación como herramienta para los profesionales de la mediación y su importancia en el proceso

Hoy publicamos la sexta entrega de la monografías EXTRA del Verano. Hemos analizado, hasta el momento, la escucha activa, la empatía, el silencio en la comunicación, el empoderamiento o legitimación y las preguntas. En esta publicación analizamos la reformulación que deben realizar los gestores del conflicto durante las sesiones de Mediación.

 

reformulacion

Creación propia by @Tomasimedia

En esta sexta entrega colaboran con nosotros, Rosa Mijangos Abogada y Mediadora, Salvador Madrid Abogado y Mediador y Maribel Montero Jurista y Mediadora. Son tres grandes profesionales conocidos en el marco de la mediación y de sus respectivos ámbitos jrídicos. Los tres son blogueros y se les puede seguir o leer en sus Blogs o perfiles de redes sociales.

En el primer párrafo he utilizado la frase “gestores de conflictos” por “mediadores”, y es que desde “ya” he decidido de forma unilateral, consciente y voluntaria que nunca más voy a ser mediador. No me gustan las connotaciones negativas y las “etiquetas” que se nos están poniendo a los mediadores en conflictos.

Digo esto porque se escucha, se dice y se comenta por los metideros que a los mediadores se nos ve como a profesionales de segunda, nos llaman “los alternativos” en sentido peyorativo, <cuando no “los frikis”> y por tanto nos desprestigia que la palabra “mediación o mediador” sirva para todo, que esté de moda y que a los que creemos en ella se nos vea como a un equipo de segunda división.

Por ello, he tomado la decisión de alejarme de la Mediación y dejar de ser mediador, que para eso ya están lo del Ikea o los de las CIAS de Seguros. Desde hoy yo soy un Gestor en Conflictos, un Gestor de Crisis o Dinamizador de Controversias, y ¿por qué no un Conflictólogo? y también un Consultor en ADRs o Consultor en la Resolución de Conflictos. Las palabras cuando van con etiquetas si importan.

Por supuesto y como no podía ser de otra forma, mis más sinceros agradecimientos a los tres por este trabajo colaborativo y por poner la calidad al servicio de nuestros lectores. Mil Gracias !!

Introducción

Me voy a saltar la consulta de los manuales, y van dos, pero quizás sea mejor la propuesta que os traigo para esta monografía, y es que tengo un caso real publicado y dice: “Intercalando las aportaciones de las partes surgían pequeños diálogos entre los mediadores (entre comediadores), puestas en común que iban apareciendo durante el proceso como aclaraciones de comediación, que permite reformular la historia contada por cada parte. . . .”

Rosa Mijangos. Abogada y Mediadora de Fundación SIGNUM, MediaIcam, y Asociación Madrileña de Mediadores. Coordina el Proyecto de Mediación Intrajudicial de la Audiencia Provincial de Madrid desde 2014. Bloguera el blog de su mismo nombre.

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Rosa Mijangos Abogada y Mediadora

La mayoría de los conflictos son percibidos por las personas como enfrentamientos entre una parte cargada de razón, acertada (uno mismo) y una parte equivocada, y a veces, malintencionada (por supuesto, el otro). Parece muy simple, pero no lo es tanto.

Desde un punto de vista cognitivo, lo que se encuentra en juego es todo un conjunto de ideas, que están condicionando percepciones, sentimientos, y emociones de las partes. De ahí, que cuando intentan, armándose de valor, resolver su controversia, lo que creen que se va a cuestionar va mucho más allá que el mero objeto de disputa.

Puesto que vamos a hablar de reformulación,

Adelanto que estoy convencida de que los buenos mediadores ayudan a las partes a “leer” de otro modo el conflicto, de una manera que les anima a buscar soluciones novedosas a viejos problemas, a moverse poco a poco desde el enfado hacia una mutua comprensión, por pequeña que sea al principio, y a pasar de la percepción de sí mismos como víctimas a personas válidas y capaces de estar en el proceso, transitarlo, y alcanzar un acuerdo.

Ya debería, por ello, considerarse todo un logro que las partes sientan el problema desde una perspectiva más optimista y esperanzada, sustituyendo sus valoraciones mentales iniciales por otras que lo van presentando como un problema mutuo, de ambos, quizá más basado en errores de comunicación o malentendidos que en una verdadera intención de dañar al otro.

En ello, la reformulación es una herramienta poderosa que la mediación, y todos en general, debemos a la psicología cognitiva.

La reformulación supone la prerrogativa del mediador de recoger las intervenciones de las partes, alterando su forma (de ahí las resistencias que en parte oponen escuelas de mediación como la transformativa). Son pioneros en su denominación y uso dentro de procesos terapeúticos Watzlawick, Weakland y Fisch: traigo aquí una cita de su obra “Cambio”, Ed. Herder 1976, pág 136. “… una acertada reestructuración situacional precisa tomar en cuenta los puntos de vista, las expectativas, los motivos, y las premisas, es decir, toda la trama conceptual de aquellos cuyos problemas han de ser modificados”.

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El mediador, al reformular, modificará algunas connotaciones, tanto conceptuales como emocionales, para salir de los bloqueos a que inevitablemente se habrá de llegar, si partimos de que hay universos de ideas bullendo en cada uno, y provocando reacciones ante el otro. Todos hemos oído hablar de que reformular es “quitar el ruido”.

De acuerdo con la cita de más arriba, al reformular no vale todo, ni puede reducirse a un intento bienintencionado, pero escasamente eficaz, de suprimir lo feo, y traducir de manera automática a términos amables y educados una intervención que no lo es tanto: no sólo se trata de quitar todas las connotaciones negativas, sino de hacer algo más difícil: intentar despojarlas de su apariencia primera, la que provoca rechazo y resistencia, pero siendo respetuosos.

No podemos olvidar que siempre, tras los mensajes que suponen en mayor o menor grado agresiones verbales (que en nosotros disparan rápidamente la intención de reformular) hay dolor, impotencia, perplejidad, confusión, miedo… No vale, pues, no ser fieles a lo que percibimos. No vale dejar de identificar los elementos subjetivos que se encuentran detrás de las manifestaciones y hechos que reformulamos; si no somos respetuosos ante lo que nos dan, si no lo contenemos y sopesamos de forma exquisita, la reformulación que hagamos no sólo no será útil, sino que resultará contraproducente. Perderemos, en el mejor de los casos, la conexión con esa persona, y en el peor, su valiosa confianza.

Esencial es, pues, que al ofrecer otra fórmula que reduzca rigidez, lime connotaciones negativas, la que escojamos sirva para equilibrar, y dar reciprocidad, entre otras bondades; pero no puede dejar de ser delicada, esto es, coherente con lo que el mediado ha intentado transmitir, sin perder de vista que la presentación a la otra parte ha de ser tal que la información que contenga le resulte útil para avanzar.

Salvador Madrid Fernández es Abogado y Mediador, perteneciente al ICAM (Málaga), e integra el equipo de Ad cordis.

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Salvador Madrid Abogado y Mediador

Cuando discutimos con nuestros amigos, familia, en el trabajo… ¿En una discusión, alguien de ustedes reformula las afirmaciones de la otra parte? Al reproche le sucede otro reproche, en escalada, hasta que el objeto de discusión se convierte en un conflicto que las partes por sí mismas ya no pueden resolver y la incomunicación se hace presente.

Uno anda por la vida con los ojos que nos ha dado dios, nuestras percepciones, nuestras vivencias, nuestras problemáticas son las nuestras y nuestras opiniones y creencias son las propias, en primera persona; luego si acaso se puede empatizar, comprender, solidarizarse, ser tolerante con las opiniones o actitudes del semejante. La confrontación es ineludible, convivimos con el conflicto, como se convive en sociedad.

Ni siquiera el mediador está libre de conflictos, como el médico o el abogado, necesitará del colega profesional para que desde otra óptica aplique las técnicas adecuadas a la propia problemática.

Los mediadores no son magos, ni sastres, ni mecánicos, ni curas, ni médicos, ni psicólogos,…el/la mediador-a de conflictos es un-a profesional con conocimientos específicos y técnicas que emplea en su profesión; su misión es facilitar el diálogo entre dos partes en conflicto, con su presencia y con el empleo de técnicas en comunicación intenta que esas dos partes encuentren por sí solos un medio de resolución de una cuestión que les enfrentan. Y como sabemos una de las características de la persona mediadora es su imparcialidad, además de su neutralidad, si bien, hoy se habla más de multiparcialidad.

Una de esas técnicas de comunicación es la REFORMULACION.

La reformulación es volver a formular, una paráfrasis que realiza la persona mediadora, sobre una frase pronunciada por uno de los mediados que el mediador considera perjudicial,  y reformula, la repite, despojándolo de esos elementos negativos, dañinos, de  ataques, insultos, etc.

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La reformulación conveniente se dice que puede ser asertiva o una reformulación emocional. En toda reformulación el mediador debe esperar el feedback de la parte emisora del mensaje formulado, comprobar si esa reformulación es acertada o no.

Sería como una especie de escudo-espejo que interpone la persona mediadora donde el mensaje negativo se refleja en forma de mensaje neutro o positivo sin que varíe el contenido del mismo.

En otros profesionales se habla de la respuesta reflejo, donde la reformulación se define con un componente completamente neutral, se dice que es devolver al otro el mismo mensaje, excluyendo cualquier elemento interpretativo o adjunto por nuestra parte. En este sentido, la técnica de respuesta-reflejo se expresa por medio de la reiteración o la llamada reformulación simple, es la confirmación de lo formulado; por medio de la dilucidación, o clarificación, se reformulan aspectos no explicitados, o por medio de reflejo del sentimiento, donde existe una comunicación empática, y donde se recoge el componente emocional de la comunicación del otro.

Como expresa Moore, quien se remite a Young, la reformulación de las cuestiones relacionadas con los intereses presenta cuestiones importantes relacionadas con la neutralidad del mediador. ¿Estamos perdiendo la neutralidad cuando se eliminan palabras que estimamos inadecuadas o impropias, en el sentido de que no son constructivas o beneficiosas para el procedimiento de mediación? Moore distingue la reformulación de cuestiones relacionadas con los intereses, de las cuestiones relativas a los conflictos de valores (Moore,1986 p.284 y ss.) .

En mi opinión la reformulación es un recurso muy válido y se debe practicar cuando se estime necesario para la adecuada prosecución de la sesión de mediación, es un elemento dinamizador del diálogo, que puede provocar nuevas reflexiones, nuevas visiones o perspectivas en los mediados, que puede generar el reencuadre del conflicto y el resumen de lo tratado. La connotación positiva de la reformulación se distingue claramente del parafraseo, junto con el citado reencuadre, el resumen, etc…técnicas que emplean profesionales de la comunicación.

Y finalizar agradeciendo a Tomas Prieto y A Mediar el ofrecimiento para estas líneas, en un blog que quizás sea ya referente nacional en cuanto a la difusión y conocimiento de la mediación de conflictos. < “Gracias Salvador” >

Maribel Montero Lorite, es Licenciada en Derecho y Mediadora responsable del Servicio de Mediación MEDIACIONJAEN.

En esta ocasión le toca a la REFORMULACIÓN y desde mi punto de vista, no habría sido posible antes.¹

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Maribel Montero Jurista y Mediadora

Y es que las herramientas en mediación tienen su momento,  lo cual  no quiere decir que sea único ya que en muchas ocasiones  son continuamente utilizadas durante las sesiones. Preguntar, resumir, escuchar lo hacemos de forma continua  pero también creo que deben ser escogida de forma cuidadosa para cumplir con su objetivo de una forma natural.

Como mediadores, para reformular o para proporcionar una nueva forma de expresar lo ocurrido donde los hechos puedan contarse sin reproches y evitando que las emociones negativas dominen el discurso, tenemos que haber logrado  previamente  aplicar con éxito las herramientas magistralmente explicadas por mis compañeros/as en las publicaciones anteriores.

Porque no tendría sentido que en una primera sesión me lance a reformular lo expuesto por una de las partes si antes no he logrado empatizar con ella, si no he intentado entender por qué se expresa como lo hace.

De igual manera mi reformulación sería inútil si no la he escuchado  porque  mi atención estaba más centrada en atinar con mi respuesta posterior.

Asimismo, mi reformulación  sería de escasa eficacia  si no he logrado previamente la legitimación de las partes y la mía propia.

Es por ello por lo que, desde mi punto de vista, la reformulación es una herramienta muy poderosa en mediación que puede lograr dar una nueva perspectiva de lo contado si la introducimos con los “deberes previamente hechos”

Y es que el poder devolver a quien nos habla otra forma de contar lo que realmente le importa es abrir nuevas opciones para afrontar el conflicto.

El poder ayudarles a expresar lo ocurrido sin necesidad de hablar del otro, poniendo el foco en sus intereses y en sus emociones, es una muy buena herramienta para avanzar en el proceso.

En mi opinión la eficacia de la reformulación en la mediación tiene que ver con cómo se generan nuestros discursos iniciales en un conflicto y cómo podemos avanzar en el mismo.

montero lorite

Facebook de Maribel Montero

Y es que nuestros discursos iniciales son lineales de forma artificial, simplificando y contando lo ocurrido

  • Ejemplo: como él ha hecho X ha pasado Y

Cuando hablamos, aunque estemos plenamente convencidos de que estamos contando “lo ocurrido, la verdad” lo cierto es que todo ello va condicionado por nuestra percepción, nuestra interpretación y en algunas ocasiones llevamos nuestra mochila cargada de reproches y expectativas no cumplidas que generan rabia, ira o tristeza.

Por ello, la importancia de una herramienta que nos ayude a ir dejar a un lado todo lo que no nos ayude a avanzar.

Desde mi punto de vista la reformulación puede conseguir dos aspectos fundamentales en mediación:

  • Contrastar lo escuchado: para asegurarnos que hemos entendido lo que nos desean contar.
  • Exponer el hecho, lo que ha ocurrido,  poniendo énfasis en la emoción o deseo del que habla. ¿Qué es lo que realmente le importa de lo que nos está contando?.

Entiendo que reformular es fundamental sobre todo al principio del proceso, cuando en muchas ocasiones las partes vienen con sus argumentos bien apuntalados en su cabeza, cuando tienen muy presente qué les ha molestado anteriormente.  En ocasiones,  he utilizado durante algún caucus  un registro de situaciones para que respondan a unas preguntas que nos ayude a afianzar los objetivos de la reformulación.

Con el objetivo de  ayudarles a centrarse en el núcleo de lo que están contando ¿qué ha pasado? ¿por qué para ti es importante contar esto?  ¿qué necesitas?

Y es que como dice Eduard Vinyamata   en su publicación de Introducción a la conflictología)

 “El sistema más eficaz, duradero y rápido consiste en modificar el planteamiento mismo del conflicto, las causas que lo originan y las condiciones que permiten su desarrollo”..

Creo que la reformulación es muy poderosa para lograr dicha modificación  del planteamiento, porque permite al mediador intervenir  tras cada intervención haciendo hincapié en el hecho y el deseo o la emoción que subyace en esa intervención para, fundamentalmente, poner el foco en qué información es importante para ordenar la etapa futura.

Es como pasar lo contado por un  tamiz para que poco a poco vayan cayendo los reproches, las estrategias, las tensiones y vayan quedando  sus  intereses, lo que realmente les preocupan y necesitan.

Lo cual nos resultará muy valioso para poder ir avanzando en nuestro proceso de mediación.

¹BIBLIOGRAFÍA:

–          Introducción a la conflictología Eduard Vinyamata. Universidad Oberta de Cataluña.


Tomás Prieto, Jurista y Conflictólogo, Gestor de Crisis @Tomasimedia #SembrandoMediaciON 

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4 comentarios

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Enrique Pérez Rico 28/07/2018 - 06:20

Muy interesante e ilustrativo el contenido, es muy provechoso para mi persona y los que me rodean, por favor sigan adelante por el mismo sendero, que el diálogo, la comunicación y la concordia sean los temas que sirvan de alfombra que reciba el peso de la pacificación.
Les comento que el suscrito es docente en la Facultad de derecho de la Universidad Autónoma de Baja California, plantel Tijuana, Mexico, saludos

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Tomás Prieto
Tomás Prieto 30/07/2018 - 18:27

Muchas Gracias por su ánimo y por visitarnos. Seguiremos mejorando y #SembrandoMediación Saludos desde España.
Le adelanto que estamos preparando una nueva plataforma que además llevará noticias y crearemos una sección LATAM, por si más adelante, a final de Octubre quisieran colaborar con nosotros. Un placer

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Enrique Pérez Rico 29/10/2018 - 00:05

Seria un gusto el poder participar con ustedes, de antemano les agradezco el que se haya tomado en cuenta mi comentario, saludos

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Tomás Prieto
Tomás Prieto 29/10/2018 - 18:20

Hola, muy buenas. ¿A qué se refiere con participar con nosotros?. Contacte en el mail info@amediar.info Gracias ¡¡¡

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