Relación entre la mediación y la abogacía

Share and Enjoy

La Mediación como paréntesis en la relación entre la abogacía y su clientela

artículos de los profesionales

Espacio de Opinión – Esperamos tu post 

La mediación es un terreno acotado para los abogados.

Así se expresaba hace algunos años una de las más importantes representantes del movimiento alternativo para la resolución de conflictos en España. Con esta afirmación, dicha autora (cuyo nombre omitiremos para evitar sesgo alguno, aunque la cita ha sido bien documentada y es fácilmente localizable) manifestaba en uno de los debates habituales entre quienes practican la mediación. En efecto, el encaje de la abogacía en los procesos de mediación o la conveniencia de la participación de juristas y profesionales de la abogacía como terceras partes neutrales son cuestiones sobre las que se ha discutido desde el mismo momento en que nació la mediación moderna.

relación entre abogacía y mediación

Salvador Garrido Dr. en Derecho y Mediador

Sobre las mismas se ha hablado hasta la saciedad:

  • De un lado, están quienes defienden la posición de teóricos y prácticos del derecho como garantes de un proceso que, a pesar de su flexibilidad, tiene efectos jurídicos sobre los derechos y deberes de las personas que participan en el mismo.
  • Del otro, quienes rechazan cualquier tipo de injerencia en un mecanismo que evita el encorsetamiento del procedimiento judicial y señalan además que el colectivo jurídico constituye un obstáculo para el avance de la mediación.

No es objeto de este artículo,

. . . decantarse por una u otra postura, cuya solución parece lejos de resolverse. Más bien, queremos apuntar a un aspecto concreto que puede ser interesante para re-enmarcar esta pugna hacia un terreno más constructivo. Así, cuando se habla de mediación y abogacía, suelen esgrimirse argumentos que defienden la legitimidad de la profesión para ocuparse de la mediación; no en vano el futuro Estatuto General de la Abogacía Española reconoce explícitamente que la mediación será una de sus tareas consustanciales.

Por ello, en vez de centrarnos en razones de legitimidad o razonabilidad, podemos considerar esta cuestión desde un criterio de oportunidad. Y para su explicación, nada mejor que una metáfora, una de las herramientas más usuales cuando trabajamos en una sesión. Metáfora además que no es nueva, sino que la tomamos prestada de Manel Canyameres, uno de los abogados-mediadores más experimentados en nuestro país. Nos referimos, tal y como se apunta en el título, a la consideración de la mediación como un paréntesis.

formación continua

Cartel by Sonia Pérez. Formación Continua de los Mediadores. Certificada

¿Qué significa este paréntesis?

Cuando una o varias personas se presentan en el despacho de un abogado o abogada, la mediación no está en su mente. Tampoco, habitualmente, para quien va a defender técnicamente el conflicto que se le presenta. En realidad, la entrada en el despacho constituye el inicio de una relación, la relación abogacía-clientela, cuyo comienzo implica importantes repercusiones profesionales y que, al igual que ocurre con la mediación, se basa en la confianza.

Esta es una idea que a menudo es soslayada,

. . . por quienes recelan de la abogacía y de su implicación en los procesos o en las sesiones de mediación. La relación entre la abogacía y su clientela no comienza y termina con un juicio, sino que tiene un alcance muy diferente. El trato proporcionado en cada contacto realizado, el saber hacer en el despliegue de medios, conocimientos o herramientas, la lealtad en el cumplimiento de unos deberes que se extienden más de lo estrictamente profesional…todos estos elementos y muchos otros afectan a la confianza que pueda generarse (o perderse). Y como tal, ha sido detalladamente regulada por las normas deontológicas profesionales para garantizar una correcta prestación de servicios jurídicos. Pretender soslayar la importancia de esta relación es desconocer la esencia misma de la profesión.

Respetar la importancia de la relación profesional,

. . . entre abogacía y clientela puede ser la clave para mejorar otra relación, esa otra que existe entre abogados y mediadores. Y la metáfora del paréntesis, cuyo contenido puede consultarse en la figura 1, puede resultar muy útil para ambas partes, porque permite cambiar la óptica desde la que se aprecia la función que se realiza en uno y otro caso.

relación abogacía y mediación

Fig. 1 Relación abogado – cliente

Desde la abogacía,

Porque el asesoramiento jurídico de parte se puede realizar en cualquier momento de la relación, mientras que la mediación se limita al proceso homónimo y al cumplimiento de sus requisitos materiales y temporales.

Cuando se decide acudir a mediación, el proceso suspende la relación con los abogados, simplemente porque les toca realizar una tarea distinta para su misma función: asesorar desde fuera del proceso, velar por su desarrollo con todas las garantías, evitar injerencias ajenas a la relación por terceras personas, reconocerse en la contraparte en la mera observación cuidar a la clientela colaborando activamente con la persona mediadora, etc.

Cuando acaba el proceso de mediación, sea o no satisfactorio su final, se reanuda la relación y se continúa en los términos que sean más adecuados (con la homologación judicial, la elevación a escritura pública del acuerdo o con la instancia de un proceso judicial contradictorio).

Desde la mediación,

Porque la persona mediadora cuenta al menos con dos aliados, que se van a encargar de facilitar la colaboración de las partes en el proceso. De igual manera, la efectividad de las sesiones se verá reforzada cuando surjan dudas o discrepancias, que son perfectamente humanas y requieren de una cuidada atención y de una respuesta cercana.

Proporcionar toda la información posible sobre la marcha del proceso o tranquilizar a los letrados tras la celebración de una sesión, es una estrategia muy adecuada para atraer a los abogados hacia la mediación.

Y, sobre todo, asumir que la mediación es un momento más dentro de la relación entre abogacía y clientela; el éxito del proceso mediatorio en ningún caso puede suponer una merma en la valía profesional de quien realiza otras funciones igualmente valiosas para las personas que sufren un conflicto.

En conclusión,

. . . la metáfora del paréntesis en la relación entre abogacía y clientela puede ayudar a favorecer la mediación dentro de este colectivo profesional, o al menos proporcionar un argumento adicional a los beneficios emocionales, económicos o sociales que la mediación proporciona a quien se acerca a ella.

Y es que metáforas, como explicó en alguna ocasión Umberto Eco, sugieren una poética de la sugerencia (y de la provocación) abierta a una interpretación infinita.

Diario de Mediación. Youtube.

¿Por qué la Mediación y la Negociación son herramientas a tener en cuenta dentro de la Abogacía?
El abogado experto en Empresa y Mercantil, Javier González Espadas, nos da la respuesta. “Lo que todos queremos es una SOLUCIÓN a nuestros problemas.

** Como ven en este post dos juristas se manifiestan con suficientes argumentos a favor de la Mediación, si tú eres abogado o jurista, ¿qué te parece este proceso?, ¿nos cuentas tu opinión?, esperamos sus comentarios al final de la página. . . 

The following two tabs change content below.
Salvador Garrido Soler
Doctor en Derecho por la Universidad de Jaén, mediador familiar y organizacional. Responsable del área de mediación y comunicación en Cooperacción.
Salvador Garrido Soler

Latest posts by Salvador Garrido Soler (see all)

Este artículo fue publicado en Artículos,BLOG,Colaboraciones,Colaboradores,Opinión y etiquetado , , . Enlace permanente.

Esperamos sus comentarios, gracias