Una Mediación Extraordinaria de tres autores

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Relatos de Mediación: Una Mediación Extraordinaria de tres autores

relatos de mediación

Autores

 

 

Autores:

Marta Antuña 

 Tomás Prieto 

Myriam de la Cámara

 

 

 

 

Capítulo 1.

En el Templo nadie conoce la edad exacta de mi Maestro, es el más anciano de los ancianos, algunos de los jóvenes discípulos bromean con el hecho de que ya estaba aquí cuando se construyó y los más sabios sonríen como si poseyeran un secreto que los jóvenes tardarán en descubrir.

Nuestro lugar está presente en la mayoría de las civilizaciones de todos los tiempos, sin embargo, ha resultado invisible para casi todos los miembros de ellas a lo largo de la historia, algo que cuando entramos como discípulos sorprende pero que, al poco tiempo de aplicarnos en nuestros estudios y en nuestras disciplinas, llegamos a comprender sin dificultad, pues muchas veces desaparecemos de la vida de nuestras propias familias como si nunca hubiéramos existido.

Somos los depositarios del Saber y el No Saber, a disposición de toda la humanidad que, atareada en urgentes cuestiones, olvida este legado que guardamos desde el principio de los tiempos.

No todos los que aquí vivimos permaneceremos hasta el fin de nuestros días en el Templo, la condición y misión de cada uno se revela en el momento preciso y muchos regresarán a sus lugares de procedencia o cruzaran montañas y océanos para vivir con “Los Que No Saben”, aportando un grado de presencia que favorecerá la evolución del ser humano, lo que ya sólo puede ocurrir en las dimensiones del No Saber y fuera del Tiempo.

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Es una gran satisfacción participar en este programa EMPRENDAMOS ASTURIAS de la mano de María Luisa de Miguel que es la…

Publicada por Marta Antuña en Miércoles, 11 de abril de 2018

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Hoy me ha llamado mi Maestro a la Sala del Saber donde se atienden las peticiones que nos realizan desde la humanidad, contadas son éstas y felices nos sentimos cuando llegan, mi cometido es la de levantar acta de todo lo que allí acontece y plasmarlo cuidadosamente para archivarlo en el Depósito de los Hechos.

La sala se adapta a la comodidad de cada uno de los presentes y se adecua a sus necesidades, los colores se acomodan en su retina según las preferencias de cada cual para facilitar que pueda aportar lo mejor de sí mismo y esta mañana la sala lució clara y libre, únicamente adornada por la presencia de los invitados de nuestro Maestro, sentados en cómodos sillones de claro terciopelo alrededor de una mesa de té donde humeaban aromáticamente las porcelanas.

Antes de comenzar a levantar acta, preparo aquellos medios técnicos de los que gozamos en la actualidad, conseguidos por el esfuerzo en el tiempo de la humanidad, cámaras de vídeo, micrófonos y grabadoras sutilmente disimuladas en la construcción de la sala, de cuya utilización depende del consentimiento de los presentes, que a veces no prestan, por lo que mi rigor en distinguir los hechos de los juicios y el ejercicio de mi memoria, logró la confianza de mi Maestro para que me encargara de recoger las reuniones que se realizan en la Sala del Saber.

Contemplar el rostro del Maestro estimula mi pensamiento e imaginación (lo que no es nada bueno para un Retratista de la Realidad). ¿Podéis imaginar un busto de mármol cargado de milenaria existencia? Por eso intento averiguar si son sus ojos velados, casi ciegos, o el gesto de absoluta ternura y compasión que deja traslucir tras la dureza de su piel, lo que le dota de la certeza de que está aquí desde el principio y el final de todos los tiempos.

Lo cierto es que le llamamos Maestro, pero es tal su longevidad que nadie sabe o recuerda si ingresó hombre o mujer. Siempre que le miro me surge la misma curiosidad y, dado mi habitual acceso al Depósito de los Hechos, podría haberla satisfecho, pero ha pasado el tiempo, no lo hice, y cada día cuando tengo ocasión de poner mis ojos en su rostro, disfruto de maravillarme de esa androginia que el tiempo le ha conferido.

Para los invitados que nos honran con su visita, siempre son difíciles los momentos tras su presentación, quedan conmocionados ante el poder que irradia aún siendo tan frágil y menudo.

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El Mito de “impartir justicia”; formas de solucionar conflictos

Distintas vías para resolver los conflictos entre partes

By Tomás Prieto

Publicada por Tomás Prieto en Domingo, 22 de abril de 2018

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Aunque no todos los que solicitan su audiencia llegan hasta su presencia, no porque el maestro la deniegue, sino porque suelen satisfacer sus inquietudes mucho antes con cualquiera de los templistas que les acogen y guían a través de los jardines, paisajes y aposentos del Templo. De manera natural el anfitrión encuentra a su invitado y éste no suele necesitar más que la presencia de su guía durante el tiempo que el No Tiempo ha marcado.

Pero algunos precisan de mayor dedicación, normalmente son aquellos de nosotros que llevan ciclos fuera de la existencia del Saber y No Saber, que siguiendo su misión se fueron a cumplirla zambulléndose en el tiempo y el espacio definido por los parámetros de la humanidad y regresan al origen, en búsqueda de guía para incorporarla al océano de la humanidad.

Así que ver a Hombre y Mujer en la Sala del Saber me emociona en gran manera, humedece mis ojos, hace vibrar mi piel. Ellos y yo, habíamos sido discípulos juntos, pero su misión los llevó a abandonar El Templo y adoptar con determinación y conciencia sus roles de sexo.

Aunque Mujer ya está sentada en un cómodo sillón, había entrado en la Sala de forma algo brusca, porque imaginaba que le querían hacer esperar a ver si se cansaba y se iba, llevaba demasiado tiempo fuera del Templo, así que ahora está llena de humanidad, apenas resuenan en ella las lecciones de los maestros en ese mismo lugar.

De donde venía esto solía ocurrir, hacerle esperar, darle largas, no tenerla en consideración, pero ella sabía resistir, hacerse valer. Intuyo que si no se va de este lugar es porque ya no puede más. Percibo muchas cosas de ella. Su travesía hasta regresar había sido larga y dolorosa. Siente que ha sido invitada a demasiados bailes violentos, mascaradas de aparente alegría donde el dolor no está permitido, muchos dislates en el camino. En todo eso ella no tiene culpa. Está cansada de ser complaciente, de luchar y trabajar sin descanso y sin reconocimiento, de sonreír cuando el dolor le lacera el corazón, cuando la injusticia le rechina los dientes. Y sí, ya es hora de que Hombre conozca las razones de su histórica desdicha de sometimiento y represión.

Sabe que este es el espacio para encontrarse con Hombre y hablar de igual a igual. Siente destellos de afán de venganza, ya se verá…De momento se siente fuertemente atraída por este lugar, va recuperando sensaciones olvidadas, aunque la desconfianza está tan arraigada en su corazón que se mantiene en miedosa alerta.

—  Soy Hombre, se me ha llamado al Templo y aquí estoy. Sé bien porque me han llamado, harto estoy de oírlo, pero lo que no se tiene en cuenta es que en los miles y miles de años que los hombres han explotado la “masculinidad”, unas veces ha sido necesaria y tantas otras mal entendida. Lo masculino, lo viril, lo varonil son argumentos genéticos que nos han condenado a un vigor en muchas ocasiones inexistente. Los hombres genéticamente desde hace millones de años simplemente han sido más fuertes que las mujeres en términos absolutos y eso ha determinado el devenir de la historia.

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Publicada por Tomás Prieto en Jueves, 12 de abril de 2018

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Había que elegir entre ser una especie en continua evolución o extinguirse por la fragilidad que mostraron otras especies contemporáneas al Sapiens.

A veces ser hombre ha supuesto una condena de muerte; eran los hombres los primeros en ir a la guerra, otra ha supuesto una condena en la vida al arrastrar mitos que no nos pertenecen. El hombre desde la perspectiva sexual es el sexo débil y la cultura fálica nos ha impuesto ser lo que no somos. Son siglos de amputación de nuestra parte femenina y ya toca ser nosotros mismos y desterrar en este Templo los males que, por nuestra naturaleza, nos aquejan a las mujeres y a los hombres.

 — Bienvenidos mis queridos amigos, qué alegría tan grande volver a veros, sabía que maestro tenía una mediación muy especial, pero no sabía que era con vosotros. Sabéis bien como os agradecemos vuestra presencia y vuestra confianza.

— Hace miles de años que salí del Templo y ha llegado el momento oportuno de volver. El paso del tiempo ha modificado el estado de las cosas, la relaciones entre las personas y ya no se sustenta la desigualdad entre sexos, creo que es eso lo que nos trae por aquí. Un placer poder compartir este espacio con vosotras—respondió Hombre.

— El placer es nuestro siempre, veo muchas ganas de afrontar la cuestión, pero tiempo habrá de saber los auténticos motivos de nuestra presencia hoy aquí. Sí me importa mucho que estéis cómodos y lo más tranquilos posible ¿Necesitáis algo más antes de comenzar? ¿Otro té o un poco de agua? Con limón Mujer, recuerdo que te gustaba y a ti Hombre ¿con mucho hielo?, no me he olvidado — preguntó Retratista

— Sí tomaré un Té con hielo, muchas gracias Retratista, perdona mi ímpetu, es verdad aquí contamos con todo el tiempo y no tiempo del mundo. Me complace poder estar con Mujer ¡hace tanto que no hablamos¡¡

Mientras conversamos Hombre y yo, Mujer mira y esboza una cálida sonrisa hacia mí que apenas puede mantener cuando mira a Hombre. Coge con las dos manos su humeante té con limón resguardándose en su refugio interior.

— Conocéis al Maestro, llegará en unos instantes, antes sólo os tengo que preguntar si tenéis algún inconveniente en que grabe la sesión, si no lo tenéis, pero en algún momento os sentís incómodos con ello, me lo decís con libertad y apago los aparatos ¿veis? la luz roja es que está grabando y así, apagado—puntualizó Retratista

— Ningún inconveniente por mi parte, estoy impaciente por saludar al Maestro. Se que no que nos reúne hoy aquí es trascendental para el bienestar de millones de personas y digo bien porque muchos hombres y todas mujeres estamos incómodos con esta situación. Es anacrónica en el tiempo y muy dolorosa — dijo Hombre.

Mujer mira a los ojos a Retratista y afirma con la cabeza para prestar su consentimiento.

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— Antes de llegar a este momento, habéis sido informados de los compromisos que adquirís al iniciar este proceso de Mediación y los que tenemos los mediadores, como sabéis, yo asistiré al maestro y me rijo por los mismos principios de confidencialidad, neutralidad y multiparcialidad. Nos conocemos y sé que os respetareis y que el trato será cordial y educado, a la vez os invito a que expreséis todo lo que necesitéis con la mayor libertad.

Al finalizar estas palabras Maestro entró en la Sala sonriente, feliz de ver a sus discípulos, no había ni asomo de disgusto ni juicio por verles solicitando Mediación. Todo lo contrario. Sabía que en las relaciones humanas era inevitable el conflicto y Mujer y Hombre. Eran muy humanos, los más humanos de todos los discípulos que habían pasado por el Templo.

— Mis queridos Mujer y Hombre, qué privilegio teneros de nuevo en Casa, sé que no es fácil para vosotros haber regresado y que si lo habéis hecho es por un poderoso motivo — Maestro sabía que Mujer había pedido la Mediación y que Hombre no dudó en aceptar apenas se lo propusieron.

— Mujer, sé que has solicitado tú la mediación, por lo que te invito a que inicies la conversación, tienes toda mi atención — comenzó Maestro.

(Continuará)…Ir a Capítulo II

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Tomás Prieto
Servicios de Mediación Familiar, Social, Civil y Mercantil es un gabinete de Gestión de Conflictos que pretende consolidarse en Granada como uno de los primeros gabinetes multidisciplinares en Mediación. También en . y escribo El Mirador. Director de Contenidos en Logic Cost Abogados
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