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Aprendiendo Mediación con el Papa Francisco

by Arturo Ortiz Hernández
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Exhortación apostólica del Papa Francisco, “Amoris Leatitia” y las técnicas de mediación

entrevista para a mediar

Arturo Ortiz, Abogado y Mediador

Intentando huir de lecturas profesionales, en esta época veraniega me recomendaron que echara una lectura rápida a la reciente exhortación apostólica del Papa Francisco, AMORIS LAETITIA, especialmente los capítulos 3 y 4 de la misma. Absorto en dicha lectura qué constituye un auténtico libro de autoayuda para aprender a amar y ser feliz, es apto para cualquier persona creyente o no, y con la memoria de un reciente y difícil encargo de mi amigo Tomás Prieto, me encontré a todo un Papa dándonos lo que hoy llamaríamos una masterclass o como a mí me gusta decir una “Lección Magistral”.

Para acceder a estas enseñanzas,

Simplemente tenemos que ordenar algunas frases e insertar la palabra “mediación” o la palabra “parte” y tenemos toda una lección de mediación. Recomiendo vivamente su lectura, al menos de estos dos capítulos.

Los mediadores desconfiamos del excesivo uso que se da a la palabra mediar/mediación/mediador, donde mucha gente la utiliza para todo. Recientemente hemos escuchado las noticias de que el Papa Francisco ha mediado en el conflicto EEUU – Cuba y que quería participar en el conflicto Chileno o el Venezolano y la verdad es que en mi mente me venía como siempre el recelo de si el Papa mediaba, intermediaba, negociaba o que hacía realmente, pero de la lectura de esta Exhortación, no me cabe duda de que el Papa conoce la Mediación, y no cabe duda que es  un gran mediador.

Sobre la Comunicación y aptitudes del mediador el Papa nos dice lo siguiente:

“Es importante el modo de preguntar…. el tono utilizado y muchos factores más que pueden condicionar la comunicación”.

El santo padre también nos recomienda que como mediadores tenemos que ser astutos.

“se necesita astucia para advertir a tiempo las – interferencias- que puedan aparecer de manera que no destruyan el proceso de dialogo”.

Terceros que pudieran aparecer, intervención del abogado, ¿os suena?, recuerdo una mediación en la que se puso en el acta previa que no podía intervenir la madre de uno de los mediados como condición para aceptar un proceso de mediación.

“Los mediadores tenemos que reconocer los malos sentimientos que vayan surgiendo y relativizarlos para que no perjudiquen a la comunicación”.

Su Santidad igualmente  nos invitaa los mediadores a que el tiempo que dediquemos a la mediación debe ser “tiempo de Calidad”. Que gran razón, tenemos que centrarnos en nuestro encuentro de mediación estar preparados psicológicamente para tener nuestros cinco sentidos y dedicarle un tiempo especifico

Sobre la escucha Activa el Papa nos dice:

“Hay que escuchar con paciencia y atención, hasta que el otro haya expresado todo lo que necesitaba. Esto requiere la ascesis de que el mediador no debe empezar a hablar antes del momento adecuado”, (manejo de los silencios).

Igualmente, Francisco I, nos dice que los mediadores, “no debemos comenzar a dar opiniones o consejos”. Esta es una característica fundamental de la mediación.

“Tenemos que asegurarnos de haber escuchado todo lo que el otro necesita decir”.

Tener una escucha activa eficaz implica hacer un silencio interior para escuchar sin ruidos en el corazón o en la mente:

“despojarse de toda prisa, dejar a un lado las propias necesidades y urgencias, hacer espacio”.

Sobre el Manejo de las Emociones, el propio Papa, nos recomienda:

“Muchas veces la parte no necesita una solución a su problema sino ser escuchado. Tiene que sentir que se ha percibido su pena, su desilusión, su miedo, su ira, su esperanza, su sueño”.

Cuantas veces como mediadores nos podrían hacer este reproche o escuchamos este reproche de la parte respecto del otro, –No me escucha-. Cuando parece que lo está haciendo, en realidad está pensando en otra cosa. Hablo y siento que está esperando que termine de una vez. Ojalá nadie nos lo realice como mediadores. ¿Y como hacer esto, que tenemos que conseguir?, nos lo dice el Papa. Tenemos que conseguir que . . .

“la parte se ponga en el lugar del otro e interpretar el fondo de su corazón, y como mediadores detectar lo que le apasiona, a las partes, y tomar esa pasión como punto de partida para profundizar en el dialogo”.

También el pontífice nos habla del empoderamiento y la importancia de la legitimación:

Explica la importancia de. . .

“ponerse en el lugar del otro, de desarrollar en la parte el hábito de dar importancia real al otro. Se trata de valorar su persona, de reconocer que tiene derecho a existir, a pensar de manera autónoma a ser feliz”,

. . .entra dentro de la felicidad el satisfacer las necesidades del cada uno, que es lo que en parte se busca en mediación. Nos dice a los mediadores que. . .

“. . .nunca hay que hay que restarle importancia a lo que la parte diga o reclame, aunque sea necesario expresar el propio punto de vista”.

Esto nos lleva al viejo debate de si se pueden introducir sugerencias en mediación, o no y de cómo hacerlo. Galtung, hablaba de introducir por subjuntivos, o también otros autores mediante metáforas.

Como Mediadores tenemos que poner encima de la mesa de mediación. . .

“. . .que todos tienen algo que aportar, porque tienen otra experiencia de la vida, porque miran desde otro punto de vista”.

Tenemos que asomarnos al balcón, para ver lo que nos rodea.

Sobre la reformulación o el parafraseo Francisco I puede decirnos lo siguiente:

“Es importante la capacidad de expresar lo que uno siente sin lastimar, quitar expresiones negativas, convertir quejas en peticiones”.


Como Mediadores:

“debemos utilizar un lenguaje y un tono que pueda ser más fácilmente aceptado y tolerado por las partes. Hemos de conseguir que la parte plantee sus peticiones sin descargar la ira como forma de venganza y evitar un lenguaje moralizante que solo busque agredir, ironizar, culpar, herir”.

Cuantas veces sentimos que una parte se erige con superioridad sobre la otra utilizando estas expresiones agresivas, irónicas, hirientes y los esfuerzos que hemos de hacer para reequilibrar a las partes, empoderarlas y legitimarlas.

Igualmente tenemos que hacer ver a las partes que. . .

 “. . . es posible reconocer la verdad del otro, el valor de sus preocupaciones y el trasfondo de lo que dice, incluso detrás de palabras agresivas”.

¿No os vienen a la cabeza herramientas como el resumen, el parafraseo al oír estas palabras?

El Papa habla igualmente de tener “amplitud mental, para no encerrarse con obsesión en pocas ideas”, tenemos que facilitar que las partes amplíen el horizonte, tenemos que facilitar abrir opciones.

Para poder generar opciones y conseguir acuerdos los mediadores tenemos que hacer ver a los mediados que de su pensamiento y del pensamiento del otro pueda surgir una síntesis que nos enriquezca a los dos.

“De aquí puede surgir un acuerdo, que no significa uniformidad, soluciones estándar, dice el papa Unidad en la diversidad, o diversidad reconciliada”.

Estas palabras me recordaban a los efectos de la mediación, recomposición de las relaciones.

Como vemos tenemos en su Santidad un gran Mediador, estas palabras que os he transcrito me han hecho reflexionar y meditar sobre mi forma de mediar, sobre las herramientas y reconozco que me han sido de gran utilidad.

El último consejo del Papa para los mediadores habla de lo importante de la formación, el registro personal. Para ser MEDIADOR,

“hay que tener algo que decir, y eso requiere una riqueza interior que se alimenta en la lectura, la reflexión personal, la oración”,

Los no creyentes hablarían de mindfundes y la apertura a la sociedad.

Arturo Ortiz Hernández, Abogado y Mediador.

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