Capítulo III. Una Mediación Extraordinaria

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Una Mediación Extraordinaria

Relatos de Mediación, Capítulo Tercero. (Leer al Cap. I y Cap. II)

> Hombre se siente interpelado y toma la palabra:

— En un momento dado a los hombres se nos adjudicó la etiqueta de “sexo fuerte” y eso fue una condena para nosotros.

Se nos condenó a ser machos, fuertes, rudos, sin sentimientos.  “Los hombres no lloran”, se nos decía … Y todo esto ha sido un lastre de dolor para nosotros porque todo es un invento cultural y equivocado.

No sabría bien cual es la data, pero intuyo que las religiones tienen mucho que ver con la disociación de sexo débil y sexo fuerte.

Además, la cultura fálica, presente desde la antigüedad (falo de Hohle data de la edad de piedra), nos remite a los conceptos de virilidad y fecundidad, por lo que esta simbología ya le otorgaba al órgano sexual masculino una importancia mayor que al de la mujer, que en raras ocasiones se representaba. Y este concepto “de poder fecundador de vida” ha estado desde siempre equivocado, a mi humilde entender, perjudicando el desarrollo emocional y sentimental del hombre pleno sin más connotaciones.

Los hombres también estamos influidos por la luna o por el sol, yo mismo me identifico con la luna en el proceso creativo, cuando más escribo es por las noches. El Sol es pura energía y me motiva para activarme y ponerme en marcha a hacer cualquier cosa, estoy absolutamente motivado con la luz solar.

Tenemos que transitar hacia una transformación en personas completas sin etiquetas y los conflictos deberían de ir remitiendo. La sexualidad y la cultura sexual es muy importante, se debe de hacer una revisión cultural de la sexualidad.

relatos de mediación

Autores: Myriam de la Cámara, Marta Antuña y Tomás Prieto

 

> El olor del aire había cambiado, era mucho más ligero y fresco, el diálogo entre Hombre y Mujer fluía como el agua de la fuente que refrescaba el patio.

Estoy de acuerdo en no poner etiquetas — argumentó Mujer — Lo que resulta muy necesario es entender las diferencias y ponerlas en valor tanto para la mujer como para el hombre.

Dar un sentido peyorativo a las de la mujer ha sido una constante y de ahí a la discriminación y la desigualdad como criterio asentado cultural y socialmente.

Volviendo al tema del miedo, empezaré por el principio, o por lo que yo creo como principio. Verás Hombre, ser mujer implica una psicología profundamente arraigada en la propia fisiología de nuestro cuerpo del que surge la vida y la existencia. Las experiencias que marcan profundamente la vida de una mujer, como el ciclo menstrual, el embarazo, el parto y la menopausia impactan de forma clara y directa en nuestra psicología que es emotiva, de intimidades, receptiva, comprensiva, intuitiva…

La asociación del ciclo femenino con el ritmo de la luna o de la tierra entendida como vientre del que germina todo, se percibió por los hombres como una amenaza, pues contábamos con un gran poder. El poder de comprender de forma clara y profunda cual era el ciclo natural de todas las cosas, de la vida, pues vivíamos en nosotras, en nuestro propio cuerpo esos ciclos naturales. Así que nuestra fisiología nos situó en la categoría de lo misterioso y sagrado, pues igual de misteriosa y sagrada era la aparición de vida en la tierra. Ya sabes, ¿dé dónde venimos?, ¿quiénes somos?, ¿para qué estamos aquí…?

Así que, comprenderás que no tardaría en imponerse el miedo masculino ante el milagro de estos procesos que surgían de la nada. No podían controlar este poder tan receptivo y que además resultaba profundamente amoroso entre madres y sus criaturas. Era demasiado inmenso e inmaterial y además si venían de los dioses, ellas eran las mediadoras directas de esos dioses, pues su cuerpo era el medio de que lo inmaterial viniese y tomase forma, fuese materia. Demasiado peligroso. Este es el miedo origen de todos los miedos que te describiré cuando Maestro me dé de nuevo la palabra, pues no sé si me estoy extendiendo demasiado.

>No veo necesario dar palabras ante el hermoso dialogo que estáis teniendo, me encanta escucharos y aprender un poco más de esa naturaleza que todos tenemos. Pero aprovecho la ocasión para compartiros que sigo con mi duda, siento todo lo que compartís un poco abstracto, la luna, el sol, la creatividad, la cultura fálica, virilidad y fecundidad … Necesito vuestra ayuda para saber si voy comprendiendo bien.

Por un lado, por lo que he entendido — dice Maestro mientras se dirige a Mujer — es que sientes que el hombre tiene miedo del poder reproductor de la mujer o, mejor dicho, antaño tuvo miedo de ese misterio, misterio que mágicamente mujeres y hombres atribuían a los ciclos lunares, como de las cosechas y la tierra. Cuesta, efectivamente, imaginar mayor poder — dice pensativo, como para sí mismo, pero volviéndose para el exterior comenta — y ese poder se creía únicamente en manos femeninas y, por tanto, no compartido…Y afirmas que el miedo a este poder, perpetuado de generación en generación, es el que alienta comportamientos masculinos de sometimiento a la mujer ¿es así?

Sí, Maestro. Es un resumen acertado de lo que he dicho y el silencio que has mantenido al reflexionar sobre nuestro poder es muy elocuente. Ese silencio expresa lo inexpresable.

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Post 3. Modelo de Plan de Parentalidad consensuado por progenitores

 

Publicada por Tomás Prieto en Miércoles, 18 de julio de 2018

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>Por otro lado, Hombre, no has reconocido ese miedo que Mujer afirma como una de las posibles causas del sometimiento secular. Sin embargo, te has sentido animado a responder rápidamente para compartir la carga que sientes que llevan los hombres, la carga de la fortaleza y dureza que socialmente se les ha impuesto y crees deviene de construcciones religiosas, curiosamente también del poder fecundador — y dijo esto dirigiéndose a ambos, pero la última pregunta fue para Hombre — ¿Te he interpretado bien? creo que necesitas explicarte y compartir mucho más, pero para mí es importante saber si voy siguiendo el desarrollo de la hipótesis de Mujer sobre el miedo…

Si Maestro, ha entendido bien, no creo en el miedo atávico al que alude mujer y tampoco creo que el hombre sea cruel por naturaleza y haya tomado una decisión por él mismo para subyugar y someter a la mujer.

— ¡Yo no he dicho que el hombre sea cruel por naturaleza! — gritó Mujer, interrumpiendo a Hombre, quien continuó sin inmutarse.

— Es el devenir de una serie de acontecimientos que se van entretejiendo unos con otros los que hacen que se comporten de una determinada manera los hombres hacia las mujeres. Es algo más espontáneo por el azar que meditado por la razón.

— No me has entendido Hombre — volvió a interrumpir Mujer — He estado hablando de Sentimiento y poco de Lógica o Razón — insistió Mujer.

— De hecho, como decía en mi anterior exposición Maestro, la propia construcción de la cultura como nexo de costumbres, leyes y comportamientos, en muchas ocasiones hemos sido perjudicados.

El agua discurre por su cauce hasta desembocar en el mar, el curso a veces crea meandros, otras desfiladeros o rápidos, a veces se detiene y se calma y otras desaparece de pronto y se filtra en la roca para crear corrientes subterráneas.

Así ha sido el transcurrir de la vida, un curso de agua caprichoso en el que la especie humana éramos meros supervivientes y tratábamos de no ahogarnos.

Estamos en un punto en el que la razón se impone a los acontecimientos y es ahora cuando toca tomar decisiones meditadas y crear un espacio de entendimiento, de diálogo sin revanchismo, pero de firmeza ante la adversidad.

La maldad no es intrínseca en las personas (únicamente en los psicópatas), es sobrevenida, por lo que no debemos de cargar con culpas por el mero hecho de ser hombres.

— Maestro quiero añadir que en esta parte de la exposición de Hombre no me siento comprendida por él.

Maestro asintió a la vez que posaba su frágil mano sobre la rodilla de Mujer y dirigiéndose a ella — Veo que la exposición de Hombre ha vuelto a alimentar una gran emoción en ti, en dos ocasiones has dicho que no te ha entendido, una porque ha dicho que no cree que el hombre sea cruel por naturaleza y es importante para ti dejar claro que ese en ningún caso es tu sentir y, la segunda ocasión, porque sientes que Hombre está hablando desde la razón y tú apelas al sentimiento.

Mujer asintió y se relajó, Hombre hizo un gesto negando y susurró de manera audible — yo no creo que tú lo pienses…perdona.

> Hoy lo vamos a dejar aquí — Prosiguió Maestro — os pido disculpas, en especial a Mujer porque siento muy vivas en ti las emociones, pero el cansancio está abrazando mi cuerpo y necesito estar muy presente para poder serviros como merecéis. — Ambos asintieron sonriendo.

> Antes de levantarnos voy a resumir lo que he ido entendiendo a lo largo de la conversación. Para ti Mujer, el tema fundamental de nuestro encuentro es la hipótesis de que el miedo de lo femenino y a lo femenino ha generado una estructura social que se ha encargado de someter a la mujer, pues ella es la encarnación de lo femenino.

A la vez, cuando has explicado qué es para ti lo femenino, Hombre se ha identificado con alguno de esos conceptos evocados por lo trascendente, la luna, el silencio… Parece un punto en común.

El poder generador de vida parece un asunto que tiene una doble interpretación. Por un lado, Mujer, tú lo apuntas como algo que el hombre no puede compartir y por ello necesita minusvalorarlo y Hombre, tú sientes que sobre vosotros también cayó una carga por la interpretación que desde distintas religiones se dio al hombre como fuente de vida. También apuntas que es importante redefinir lo que es la cultura sexual.

Y habéis hablado de las etiquetas, de que es lo femenino y lo masculino, de la necesidad de eliminar aquellas que significan cuestiones peyorativas atribuidas a uno y otro sexo.

Si os parece vamos a abrir la agenda de temas a tratar, si más adelante surgiera alguno nuevo podremos incluirlo, pero para ir centrando el diálogo estos son los temas que me parece están más vivos en vosotros:

    • ♦ El miedo a lo femenino. No tengo demasiadas dudas de que Mujer necesita ser comprendida en esta cuestión. Apuntaré una pregunta para finalizar y comenzaremos nuestra próxima sesión hablando sobre ello.

 

    • ♦¿Las etiquetas que sobre lo femenino y masculino existen? ¿Por qué es importante levantarlas? ¿Qué están ocultando?

 

    • ♦ Las religiones. Hombre lo ha apuntado ya dos veces como posible causa del sometimiento, que además señala es gravoso no sólo para las mujeres, sino también para los hombres.

 

  • ♦ ¿Existe responsabilidad respecto a la situación actual de sometimiento de las mujeres? ¿Es algo natural como el cauce de los ríos que van al mar, propio del devenir de los acontecimientos? ¿O es una respuesta que se realiza ante esos acontecimientos valorando unos intereses y obviando otros? ¿Es una responsabilidad exclusiva de uno de los sexos o de los dos?

*Patrocinado*

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Experto Universitario en Coordinador Parental 300h. Modalidad Online Doble. Titulación Septiembre 2018.

Epostgrado. Youtube

La pregunta que me gustaría que se meditara para la próxima sesión y seguir avanzando en la propuesta de Mujer está dirigida a ti, Hombre ¿por qué crees que Mujer piensa que los hombres tienen miedo de la mujer? Es importante que lo valores teniendo en cuenta lo tratado aquí, naturalmente puedes aportar otros elementos, pero es importante que recojas lo que nos ha compartido Mujer. Ambos contáis con la ayuda de Retratista para lo que necesitéis.

Ahora disfrutad de la maravillosa tarde que se ha quedado y del delicioso refrigerio que os ha preparado Chef, está feliz de teneros de vuelta en el Templo.

 

(Continuará Capítulo IV . . . )

 

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Marta Antuña
Abogada en Bufete Antuña Abogados. Responsable de MAE Mediación. Directora COACHING AZUL Global Coaching Solutions.
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