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El Silencio, no es una procesión

by Tomás Prieto
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El “Silencio” como herramienta esencial de la comunicación durante el Proceso de Mediación

Al principio no fue la palabra, sino el silencio, y del silencio emergió la palabra con sentido (F. Torralba).

En nuestra tercera entrega del EXTRA del VERANO, realizamos un monográfico sobre El Silencio en el Proceso de Mediación, como una de las herramientas más importantes de la comunicación no verbal y que por tanto está en constante interacción con la escucha activa y la empatía y que ya han sido tratadas en las anteriores entregas.

Quiero expresar mi agradecimiento por la colaboración de los expertos, pues sin su ayuda estos artículos no serían lo mismo. Muchas Gracias ¡¡¡

herramientas de comunicación

Fuente propia

Introducción¹

¿Qué entender en ese exacto instante? ¿Cómo respetarlo sin quebranto?, ¿De qué  modo  poder  valorarlo?

Es  evidente  que  hay  que  estar  muy  atentos  al  momento  justo  en  que  se  produce,  al  contexto,  a los  intercambios  de  mensajes  verbales  que  hubieran  precedido,  al  lenguaje  corporal  y  gestual  de  los  intervinientes,  al  grado  de  desarrollo  de  la  mediación,  al  punto  en  que  se  situaba  el  conflicto.  ¿Se trataba de un silencio reflexivo, de análisis?; de un mero descanso en el transcurrir del discurso oral (pausa de oxigenación), se produce con connotación negativa, o resulta que puede entenderse como lo opuesto y es asentimiento a lo dicho inmediatamente antes?

Estas y otras posibles  hipótesis  eventuales  nos  llevan  a  un  punto,  la  importancia  del  SILENCIO  y  su  valor  como  elemento  de  comunicación  interpersonal  (y  también  intrapersonal)  en  el  seno  de  una  mediación.  El  silencio  adquiere  un  papel  de  protagonista  en  la  comunicación  humana,  porque  justo  cuando  él  se  produce  es  cuando  llegamos  a  escuchar  verdaderamente  (de  modo  activo  y  efectivo).

Telemediacion

El silencio como herramienta comunicacional es el complemento necesario a la pregunta para ayudar a solucionar el problema. Es   agente   comunicador   de   primera   magnitud   por ser punto  de partida y de destino de toda la comunicación humana.

Nos  revela aspectos,  factores  y  extremos  importantes,  nos  desvela  intereses subyacentes, nos   cuenta emociones,   libera / genera   tensiones,   es   interesante calibrarlos, asumirlos, respetarlos  y  dignificarlos porque gracias  a  ellos  se  amplia  el grado  de  información que  se  alcanza  del  conflicto.  

A  través  del  silencio  las partes    muestran  sentimientos, miradas,  gestos,  sensaciones, ansiedades, valoraciones, angustias,  inquietudes…. y  sobre todo,  nos  narran  cuestiones  trascendentes  para  los mediados y  el  propio mediador,  al estar  relacionadas  con  las  circunstancias   previas,  concomitantes  y consecuentes   a  que tiene lugar la mediación en si.

El  silencio  existe  antes,  durante  y  después  del  proceso  de  mediación.  Es    una    parte integradora del proceso. El objetivo fundamental del silencio, o de los silencios, es según Garrido, “generar un espacio para el reencuentro consigo mismo (de las partes o del mediador) siendo ayudado por la pregunta y asumir una actitud reflexiva” (pág. 83).

El silencio además le permite al mediador estar atento no sólo a lo que dicen las partes sino también a lo que no dicen (lenguaje no verbal). Dentro de la teoría tradicional de la comunicación, al silencio siempre se le ha puesto la etiqueta de ausencia, ausencia de ruido, por tanto, ausencia de la comunicación.

En la década de los años setenta se han realizado una cantidad elevada de estudios y se acabó considerando el silencio como un fenómeno importante dentro de la comunicación, igual que las palabras, los gestos o cualquier otro canal.

El zoólogo Bateson, hizo muchas teorías sobre el tema, y una de las cosas que sacó en claro es que  la  persona  no puede  no  comunicar,  es  decir,  que  incluso  la  omisión de  palabras,  el comportamiento esperado e inesperado comunica.

A esta teoría ya hizo alusión unos años antes Sapir, lingüista americano, que había observado el hecho que a veces todos nos hacemos un juicio más preciso acerca de una persona, no por lo que ha dicho, sino que justamente por lo que no ha dicho.

Con lo comentado anteriormente parece ser que le prestamos más atención a lo implícito de la lengua, que no a todo aquello que es más evidente, ya que, esto ocurre en cualquier situación cotidiana.

Los   individuos   cuando   nos   relacionamos,   usamos   una   serie   de   “rituales”   pautados dependiendo de las situaciones en que nos encontramos. En las relaciones humanas, ningún silencio deja de tener significado y la ausencia de palabras puede decirnos más que páginas enteras escritas.

El sociólogo Goffman en su obra “La presentación de la persona en la vida cotidiana”, nos explica que todas las personas participan en un sistema social dónde todo comportamiento nos da una información, desde gestos, miradas y por supuesto silencio.

A esta conclusión también llega el psiquiatra Watzlawick, partiendo de la idea: “es imposible no comportarse, por lo tanto es imposible no comunicar”. El ser humano siempre esta comunicando, ya que, en cualquier situación en la que estemos se da información, incluso en el momento que no haces nada estás dando una información, por lo tanto siempre comunica.

Estas teorías nos permiten ver una perspectiva más amplia y enriquecedora de la realidad y aunque los investigadores hayan partido el estudio por diferentes vías, todos coinciden en la tesis que es imposible no comunicar, de lo cual aparecen una serie de ideas claras:

  • Las personas estamos emitiendo continuamente mensajes.
  • La interacción es un continuo intercambio de mensajes que se producen entre los interactuantes.
  • El silencio en la interacción no es ausencia, sino que constituye un mensaje más.

Existe otra teoría llamada la teoría de los sistemas, que está relacionada con la teoría anterior.

En ésta nos dice que el comportamiento humano esta regulado por códigos, unos códigos que nos ha impuesto la sociedad que vivimos, estos códigos rige la adecuación y su significado de cada actuación individual en el contexto. Esto nos da a entender que el individuo desde que abre la boca y le habla al otro esta usando una cantidad enorme de reglas de todo tipo: reglas de  formación  del  lenguaje,  reglas  para  utilizar  un  nivel  del lenguaje  apropiado  a  su interlocutor, el tema del que hablan, etc.

Asimismo es evidente que el comportamiento humano es un sistema de sistemas, donde tanto el gesto, como la palabra, como el silencio crean un subsistema que si lo usamos hay un buen funcionamiento a lo largo de una conversación.

Pero  además  de  existir  este  sistema,  también  hay  que  apuntar  que  en  la  comunicación también hay otro sistema, pero éste se hace inconscientemente, se trata de la gramática, seguimos unas pautas para hablar correctamente. Estas pautas las empezamos a adquirir en el momento en que tenemos contacto con la sociedad y nuestro entorno, a partir de ahí desarrollamos  de  forma  natural  una  serie  de  reglas y  lenguajes  que  poco  a poco iremos desarrollando.

En todo lo explicado anteriormente entendemos que la comunicación en general es la suma de la comunicación verbal y la comunicación no verbal.

El silencio es una forma de conducta presente en todas las culturas, ya sea en mayor o menor medida. Cada pueblo tiene una cultura y una lengua que emplean de una manera diferente el silencio, pero lo emplean.

Esta adquisición del silencio varia dependiendo de cada cultura, porque en cada una de ellas hay un comportamiento diferente ante las diferentes situaciones que te encuentras a lo largo de la vida. También varia el grado de importancia del proceso de adquisición del silencio, mientras las culturas orientales y arcaicas se concede una mayor importancia a la conducta del silencio que a la acción de hablar, las culturas occidentales, en general, ocurre lo contrario, a pesar de la presencia del silencio en algunas situaciones rituales arquetípicas, como ocurre durante  la práctica de los cultos religiosos.

El silencio puede ser canal o mensaje, puesto que sus funciones en la comunicación son las mismas que éstos, por lo tanto si consideramos el silencio como canal y mensaje observamos que tiene el mismo proceso de comunicación que cualquier otro signo de comunicación.

A contiuación tenemos la inestimable colaboración de tres reputados mediadores del panorama nacional, como son Arturo Ortiz Hernández, Mar Oriol e Isabel Victoria Quesada.

..

El Proceso de Mediación. Creación propia by @tomasimedia

Arturo Ortiz Hernández, Abogado y Mediador Mercantil.

El manejo del silencio es para mí la cruz de una herramienta importante del mediador la escucha activa, para saber escuchar hay que saber también dar importancia a esos paréntesis que se producen en el dialogo de mediación.

entrevista para a mediar

Arturo Ortiz, Abogado y Mediador

Un mediador directivo o muy preocupado por la consecución del acuerdo o con una idea preconcebida en su cabeza de lo que debería ser el acuerdo tenderá a no respetar esas pausas en la narrativa de los mediados que a veces son muy importantes. Un mediador más centrado en las emociones tenderá a prolongar ese momento esperando que el mediado se derrita en lágrimas y entonces aflore la emoción que tanto ansía ver en el mediado.

Para mí cuando se producen los silencios el mediador debería saber identificar qué significado tiene ese silencio, y cuál es el tratamiento que debe darle. Por qué se produce, que tratamiento le damos (lo rompemos, dejamos reposar, lo medimos) y que finalidad buscamos en ese tratamiento. Es un silencio reflexivo, es un silencio derivado de afloramiento de emociones, es el típico silencio en el cual ninguno de los dos desea hablar el primero.

El mediador no debe olvidar que cada persona tiene sus tiempos sus ritmos, y debe respetarlos, su silencio puede significar necesidad de reflexión, tal vez ordenar adecuadamente sus ideas, establecer un nexo en sus recuerdos para poder expresar lo que piensa y como lo siente, o una simple estrategia. En ese momento es crucial centrarnos en la comunicación no verbal del mediado, debemos mirarles a los ojos y observar a donde mira, que gestos hace, pues nos dará pistas de lo que realmente quiere expresar con su silencio. Para ello la Psicología o también la Programación Neurolingüística, nos dan información para interpretarlo.

Podemos asimilar la mediación a una composición musical, y al mediador como el director de orquesta, pero a diferencia del director de Orquesta que puede estudiar su partitura, el mediador debe dar respuestas al – por qué, cómo y para qué – en decimas de segundo, ha de dar al silencio su justa medida. La mediación es como una partitura, en la que hay notas, más rápidas, más lentas, pero también se establecen silencios, silencios con diferentes duraciones, pero también con diferentes significados, bien para respirar, bien para crear más tensión en la composición, bien para cambiar el tiempo o bien para obtener una resolución final brillante y emotiva.

Al igual que para el buen director de orquesta, para el buen mediador, una buena composición o mediación con ritmo y final brillante puede depender de saber interpretar  lo que el compositor, el mediado, nos quiere decir con ese silencio, si no lo sabemos interpretar correremos el riesgo de darle poca o demasiada duración, incluso pudiendo dar la impresión al mediado de que estamos pensando en otra cosa o romper el ritmo de la mediación o provocar un llanto inútil o estéril en la sesión.

Mar Oriol, Abogada y Mediadora.

El silencio en ocasiones incomoda. De todos es conocida la subida en el ascensor y la socorrida conversación sobre el tiempo. Sin embargo, es beneficioso aprender a convivir con los silencios propios y ajenos.

El silencio perfecciona las interacciones y forma parte de la comunicación. Es una herramienta necesaria para una buena reflexión e imprescindible para mantener la escucha activa. Nos da margen para ordenar los pensamientos.

En mediación existen diferentes silencios:

El silencio del mediador. A veces un silencio es más eficaz que una pregunta. Cuando el mediador respeta un tiempo sin hablar anima al otro a reflexionar, a  transmitir, abre diálogos y  regala confidencias, da tiempo a la interioridad. Un silencio que cede espacio a una comunicación más profunda.

colaboraciones

María del Mar Oriol, Abogada y Mediadora

En el otro lado, el silencio de los mediados, de muchos tipos: silencios reflexivos, de dolor, de confusión, de duda, de rabia, de cansancio, de indiferencia, de desprecio, de miedo, de creación, de evocación, de distracción,…Silencios que regalan y silencios que guardan.

En un encuentro de mediación hay momentos en los que se producen silencios por parte de alguno de los participantes. Creo que esta falta de palabras en la comunicación  no debe ser interpretada por el mediador basándose únicamente en el lenguaje no verbal,  ni a su vez, dejar la libre interpretación entre las partes de sus propios silencios.  Interpretar los silencios no es eficaz puesto que conlleva el riesgo de una lectura equivocada. ¡Son tantas las posibilidades…!

Los mediadores no poseemos el don de la videncia para saber qué piensa alguien que no habla, aunque tengamos mucha intuición y podamos imaginar que está queriendo decir. Ante la duda preguntar, ya que los silencios crean dudas a menudo.

Ante el mutismo de una de las partes, la labor del mediador es respetar y recoger a través de preguntas para después darle sentido y hacer que fluya el mensaje de forma correcta entre ellas.

El silencio posibilita la introspección (observación que una persona hace de su propia conciencia o de sus estados de ánimo para reflexionar sobre ellos). Y deja fluir la creatividad para generar opciones.

Por lo tanto, una herramienta en mediación es el silencio que el mediador emplea para crear espacio en la comunicación, dar tiempo a la reflexión y poder recibir el mensaje y descifrarlo con serenidad. Ante el silencio ajeno, no juzgar.

Silenciar para dejar hablar y pensar. Ante el silencio del otro, preguntar para comprender.

En palabras de George Clemenceau: “Manejar el silencio es más difícil que manejar la palabra”.

 

Isabel Victoria Quesada Villanueva, Abogada y Mediadora.

Durante los procesos de mediación existen espacios en donde es necesario respetar el momento del silencio o momentos en que es necesario respetar su espacio.²

En nuestras salas hay muchos silencios, son  consustanciales  a  la  palabra,  es  la  ausencia  de  éstas…,  tan  precisos  como  el  respirar,  los  silencios  nos  muestran  siempre  un  camino, los  mediadores  nos  nutrimos  de  ellos,  son  didácticos,  educativos,  nos  enseñan mucho  acerca  de  los  mediados,  de  su  grado  de  interactuación  e  implicación en la mediación,  de  su  honestidad  y  franqueza  a  la  hora  de  afrontarla.

el silencio en la mediación

Isabel V. Quesada Abogada y Mediadora

Nos retroalimentamos de la evolución que pueda irse produciendo, nadie sale de una sala de mediación igual   que entró.  Esto que puede parecer una obviedad, no lo es, la transición que se logra realizar durante las sesiones de mediación tiene un  mucho  que  ver  tanto  con  lo  que  se  dice  y  el  cómo   se  dice,  cuanto  con  lo  que  se  calla  y  el  por  qué  surge  ese  silencio,  a  qué  obedece  el  mismo.

El mediador como los mediados, experimentamos todos estos silencios y nuestro cometido es apreciar  la naturaleza del que surge   en cada momento, procurando siempre esperar, atender  y  asimilar en él la respuesta a un  nuevo interrogante,  el  desenlace  a  la  pregunta aclaratoria / indagatoria  de  turno.

Son  fundamentales  para  poder  reestructurar  lo  ya  acontecido,  recapitular,  organizar y aclarar planteamientos, ideas, hipótesis  de  actuación,  dimensión  del  acuerdo (acuerdos), vislumbrar   intereses   que hasta   entonces pudieran   permanecer   ocultos,   solapados, subyacentes, camuflados.

Son generadores de  no  pocos  cambios,  algunos  pueden  ser  muy  sustanciales,  porque  gracias  a  ellos   los  implicados   pueden  reaccionar  en  uno  u  otro  sentido,  a  través  de  ellos  los  mediadores  espabilamos  y  nos  percatamos  de  hechos  significativos  y  relevantes  (incluso  nuevos)  para  los  propios  interesados  y  que  hasta  entonces  podían  no  haber  sido  convenientemente  manifestados / expresados / tratados  /  debatidos ….  Pueden ser la llave que nos conduce al camino del arreglo mutuamente aceptado, por supuesto que sí.

Él/ ella  hizo  una  prolongada  pausa…  entonces,  durante  unos  segundos  interminables, el silencio hizo acto de presencia y reinó imperativamente en la Sala de Mediación, convirtiéndose en protagonista absoluto del proceso.

¡¡¡ Shh , shhh !!!

Sólo  se  escuchaba  la  lluvia  que  con  fuerza  golpeaba  en  los  cristales,  porque  en  el exterior arreciaba con fuerza  la tormenta, ese mes de Noviembre estaba siendo especialmente inclemente en términos meteorológicos.

… y   tras   aquella   larga   pausa   de   él/ella,    ambos   se   miraron   a   los   ojos,    resultó evidente  que  se  produjo  un  cambio  en  la  situación,  llegó  una  tranquila  y  apacible distensión  gracias  a  la  cual  se  produjo  un significativo  avance  encaminado  hacia  el definitivo consenso  de  su  acuerdo. Curiosamente  la  tormenta también  había  amainado, antes de despedirnos miramos por la  ventana hacia la  calle,  en  el  firmamento  lucía un magnífico arcoiris.  EL SILENCIO EN LA COMUNICACIÓN

Tomás Prieto @Tomasimedia #SembrandoMediaciON 


¹ Introducción por Isabel Victoria Quesada

² Bibliografía utilizada por Isabel Victoria Quesada:

ÁNGELES MARCO FURRASOLA (2001) “Una antropología del silencio” España, Barcelona. Editorial: PPU ROSA MATEU SERRA (2001) Tesis sobre: “el lugar del silencio en el proceso de comunicación”

Departamento de filología Clásica, Francesa e Hispánica. Fuente de información:

http://www.tdx.cesca.es/TESIS_UdL/AVAILABLE/TDX-0829103114331//trms1de3.pdf

Paginas Web consultadas:

Información del trabajo: http://sant-cugat.net/laborda/439tELEV.htm PANIKKAR  http://sapiens.ya.com/humanidad/ex-text4.html CONFUCIO  http://www.personal.able.es/cm.perez/Confbio.htm

SAVILLE_TROIKEhttp://www.universia.com.ar/portada/actualidad/noticia_actualidad.jsp?noticia=17988

BATESON  http://sepiensa.org.mx/contenidos/2004/irene/gregory/gregory.html

SAPIR  http://es.wikipedia.org/wiki/Hip%C3%B3tesis_de_Sapir-Whorf GOFFMAN  http://www.geocities.com/rincondepaco2001/egoffman.html DEBORAH TANNEN  http://www.ucm.es/info/especulo/numero5/tannen.htm ARISTÓTELES  http://www.cibernous.com/autores/aristoteles/

HIELMSLEV  http://es.wikipedia.org/wiki/Louis_Hjelmslev

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