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La Empatía en Mediación

by Tomás Prieto
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La empatía como habilidad de los profesionales de la mediación.

 

colaboración de Gema

Gema Murciano Abogada y Mediadora

A menudo se habla de las habilidades de las que debe hacer gala un mediador, y dependiendo de a quién se pregunte, unos profesionales remarcan unas, y otros dan importancia a otras, no obstante, entre las que siempre sale destacada figura la empatía, una de las cualidades que debería ser innata en el mediador, pues facilitaría mucho el desarrollo de su profesión, pero como muchas aptitudes en esta vida, hay personas con más capacidad que otras de ser empáticas. Sin embargo, no debemos desanimarnos y pese a que se diga que cada vez más nos encaminamos a una sociedad menos empática (sólo hay que ver la actitud de los políticos en sus discursos, donde muestran una falta total de la misma con el ciudadano), esta cualidad puede ser desarrollada o mejorada si es nuestro deseo.

Nos referimos a ella como la habilidad cognitiva que tiene cada persona para comprender el universo emocional de otra. Lo que entre los profesionales de la mediación se ha dado en denominar de forma habitual: “ponerse en los zapatos del otro”.  Pero además  y al margen de los procesos de mediación, es también una aptitud necesaria para el desarrollo interpersonal, de establecimiento de relaciones, y de favorecimiento de la comunicación.

Esta cualidad nos ayuda a intentar comprender y entender aquello por lo que está pasando otra persona, es una forma de hacerle sentir que no está sólo, y es muy importante en un procedimiento de mediación, porque si las partes que acuden se sienten comprendidas en ese momento complicado de su vida, tendrán menos cortapisas para manifestarse, incluso emocionalmente, y a través del mediador, la parte que escucha podrá recoger toda esa información a la que no había prestado atención anteriormente, haciendo que abra su punto de vista sobre el conflicto. Además, la empatía nos permite llegar a la otra parte y así poder comprender aquél desde una perspectiva más global.

¿Cuándo no somos empáticos?

Cuando alguien nos cuenta un problema y decimos “No te preocupes, no pienses en ello”. Ante esa respuesta, lo normal es que la persona se coarte, se cierre y deje de hablar. La opción de no pensar se convierte en inviable, dado que además de no ser una solución, lo convierte en un pensamiento recurrente que solo sirve para remover heridas. Las palabras de ánimo no consuelan.

Tampoco somos empáticos cuando no respondemos de una manera apropiada a la emoción que la otra persona está sintiendo. Por poner un ejemplo, si una de las partes te dice que acaba de ser despedido de su trabajo de toda la vida, si sonríes y exclamas “¡Qué bien!”, no estás dando una respuesta muy acorde con esta habilidad.

Telemediacion

 ¿Y que podemos hacer para mejorar nuestra empatía?

 Para mejorar esta cualidad tenemos que tener presente algunos consejos:

a) Cada persona es única, con experiencias únicas y por tanto, la vivencia del mismo hecho es diferente en cada persona, el mediador debe hacer el esfuerzo de comprender que su interpretación de los hechos no tiene porque ser la mejor, y existe una amplia gama de posibilidades, así un mismo consejo no tiene que ser válido para todos, y en mediación, hay que tener muy presente que no debe ofrecerse, cada uno tiene que llegar a su propia solución porque su conflicto es único.

b) Para llegar a la empatía hay que olvidarse de los prejuicios, si juzgamos mentalmente a quien está hablando, nuestro lenguaje no verbal será percibido por quién en uso de la palabra, incluso puede que se modifique nuestra forma de dirigirnos a él, no favoreciendo el clima adecuado para que se sienta cómodo y hable de cosas íntimas de su conflicto.

Cómo mediadores queremos comprender qué es lo que está ocurriendo, porqué hace lo que hace, y verbalizarlo de modo que la otra parte pueda escucharlo. Con toda la información en la mano es posible llegar a una solución adecuada.

Si la historia que relatan las partes choca con nuestros principios, o nuestra ética tendremos que hacer un esfuerzo extra para mantener la neutralidad, y en caso de que nos resulte imposible, debemos recordar que el art. 6 de la Ley de Mediación, que nos ampara y permite abandonar el procedimiento con base a la voluntariedad del mismo.

c) Es importante respetar los tiempos y no interrumpir el discurso, procurando escuchar todo lo que se dice. En mediación, pese a ser un proceso más ágil que la vía judicial, tampoco se debe tener prisa. Cada persona tiene un ritmo de adaptarse a la situación conflictiva, a las cosas nuevas que van saliendo durante el proceso, de construir su relato,.

d) Si realizamos preguntas conforme nos transmiten la información, se creará una corriente de efectos, por un lado aumentará el clima de confianza y la seguridad en nosotros como profesionales que podemos ayudarles, por otro lado, estaremos demostrando nuestro interés y preocupación por lo que nos cuentan.

A veces una frase como “entiendo que estás pasando por un momento muy difícil”, actúa como un bálsamo, y fomentan ese clima de confianza necesario en toda mediación.

e) Atender a lo que nos están relatando nos ayudará a captar los detalles como el tono e intensidad de la voz, o la mirada que se configuran como coadyuvantes para ir matizando el discurso, y nos harán mejorar nuestra comprensión de la situación. Esta actitud guarda mucha relación con otra de las herramientas estrella de la mediación, la escucha activa.

f) No minimizar la relevancia de los problemas de la partes, en mediación es importante no menospreciar el grado de importancia con el que la persona percibe su problema, pues si no lo valoramos de la misma forma será difícil empatizar.

Podemos concluir y reafirmar la importancia de esta habilidad y que en realidad la herramienta de ser empáticos, nos facilita que demos el consuelo que necesitan las partes, que es en ese momento que alguien entienda lo que le está pasando, que le escuche, y sobre todo que le deje expresarse. Así damos la oportunidad de que pueda ponerse en las mejores situaciones para analizar su situación y poder tomar las decisiones adecuadas.

Gema Murciano

Mediadora familiar. Abogada

Coordinadora de Top Jurídico Mediación y Arbitraje

 

Gabinete de Mediación

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3 comentarios

21 de enero: Día Europeo de la Mediación y la empatía en los mediadores. | Sepín 21/01/2016 - 08:08

[…] legitimación, la reformulación, la alternancia en la utilización de cada tipo de preguntas, la empatía, de modo que seamos más eficaces de cara al […]

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Alberto Coitiño 11/08/2016 - 23:38

El Mediador no tiene por qué ser empático con los mediados, de alguna forma la empatía mediador/mediado puede hasta arriesgar la necesaria neutralidad del Mediador.

El Mediador, a través del diálogo, genera el flujo de información contenida en ambas historias para que la empatía surja entre ellos, fruto del conocimiento de cómo vive cada uno la situación conflictiva que comparten.

“No puedo ser empático si no sé lo que le está sucediendo al otro, si no sé cómo le significa la realidad del conflicto que compartimos. Hasta que no me entero de la realidad del otro y de cómo también a él le afecta el conflicto, no voy a poder ser empático”.

La empatía es una actitud que los mediados no se piden, surge como efecto transformativo ante el conocimiento de cómo les afecta a ambos el conflicto. Solo a partir de ese conocimiento, al que ambos acceden en el diálogo, es que se puede pedir una de las finalidades de la Mediación: “minimizar los efectos negativos del conflicto” y eso solo sucede si ambos se deciden a conseguirlo de forma conjunta, tratando de acceder a resultados de beneficios mutuos. Antes de ese intercambio de información no hay posibilidad de ser empáticos, no hay posibilidad de ponerse de acuerdo porque cada uno vive y sufre por su lado los efectos negativos del conflicto.

El diálogo y la información que éste va develando, genera la imprescindible empatía, lo que a su vez determina el efecto transformativo en cada uno de los mediados. Por eso es tan importante la voluntariedad y la buena voluntad (las buenas intenciones) entre los mediados, de otra manera se torna imposible la generación de empatía para una resolución autocompositiva.

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Habilidades del Mediador Familiar. ¡Las 10 claves para ser buen mediador! 05/05/2020 - 10:20

[…] ¿Quieres saber más sobre la empatía en los procesos de Mediación? Revisa este interesante artículo sobre Mediación y empatía del blog Amediar. […]

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