Proveer para enfrentarnos al conflicto

by Cristina Montero Bonilla
453 visitas

Proveer ante el conflicto no es prevenir ni prevención, es más que eso

entrevistas

Cristina Montero Bonilla Trabajadora Social y Mediadora.

Cuando pienso en proveer,

. . .pienso en un estadio de anticipación que nada tiene que ver con prevenir. Es más, pensando así me estoy adelantando a los acontecimientos desde la formación y el estudio de la etiología del conflicto y etología de las personas.

Cuando empecé en el mundo de la Mediación..

. . .y Resolución de conflictos en el año 2002, el conflicto lo percibía como algo negativo, tal y como lo define la Real Academia de la Lengua Española:

  • “Combate, lucha, pelea”,  “Enfrentamiento armado”.
  • “Apuro, situación desgraciada y de difícil salida”.
  • “Problema, cuestión, materia de discusión”.

Desde hace unos años,

. . .cuando pregunto al alumnado que se forma en mediación por cómo perciben el conflicto, me dicen que, “es inherente al ser humano y las relaciones con el resto de personas”. “Que es imposible vivir sin conflictos”. Incluso “que los conflictos son buenos porque favorecen el cambio”. “Que son oportunidades para mejorar”.

Me imagino que al igual que yo,

. . . habréis escuchado y leído que hay que prevenir los conflictos, entendiendo que hay que evitarlos, adelantarse para que no ocurran. Y mi pregunta es, ¿Si es tan bueno el conflicto porqué queremos prevenirlo?. Creo que en realidad lo que se pretende, a lo que se refieren estos comentarios es a la necesidad de actuar antes de que nos explote y nos provoquen situaciones indeseables.

.

.

Entonces recuerdo a J. Burton,

. . .y el concepto de Provención. ¡Esto sí! nos propone proveerse de herramientas, técnicas, habilidades y estrategias que nos proporcionen saber cómo enfrentarnos al conflicto de forma adecuada. Esto nos permite intervenir en nuestros conflictos cuando se detectan evitando llegar a estadios de crisis mayores. Entonces podremos ir por la vida sin pensar si los conflictos son buenos o malos, si no que existen y que en algunas ocasiones son necesarios para que se produzcan cambios.

Definición. (Wikipedia)

La definición propuesta por J.Burton, 1998, designa como provención del conflicto el proceso de intervención antes de la crisis que conduce a una explicación adecuada de los conflictos, el reconocimiento de los cambios estructurales necesarios para eliminar sus causas y al fomento de actitudes y relaciones de colaboración necesarios para manejarlo sin violencia.3 Esta definición se contrapone a la de prevención de conflicto, ya que este término tiene una connotación de contención del mismo que entra en confrontación con la perspectiva socio-crítica.

La provención se asienta en:

  • La compresión y explicación adecuada el conflicto, incluyendo la dimensión humana. (Las 3p’s del conflicto)
  • El conocimiento de los cambios estructurales necesarios para eliminar las causas profundas del conflicto y evitar así su reaparición.
  • La promoción de las condiciones apropiadas que creen un clima adecuado que favorezca las relaciones cooperativas disminuyendo así el riesgo de reaparición del mismo.

Enmarcado en este mismo contexto el diccionario especializado de conflictología lo define como el desarrollo de habilidades y actitudes para resolver los conflictos en sus primeros estadios.4

¿Qué significa prevención o prevenir Según la RAE?: 

prevención
Del lat. praeventio, -ōnis.
1. f. Acción y efecto de prevenir.

2. f. Preparación y disposición que se hace anticipadamente para evitar un riesgo oejecutar algo.

3. f. Provisión de mantenimiento o de otra cosa que sirve para un fin.

de prevención

1. loc. adv. Por si acaso, por prevención, para prevenir.

estado de prevención

prevenir
Del lat. praevenīre.

Conjug. c. venir.
1. tr. Preparar, aparejar y disponer con anticipación lo necesario para un fin.

2. tr. Prever, ver, conocer de antemano o con anticipación un daño o perjuicio.

3. tr. Precaver, evitar, estorbar o impedir algo.

4. tr. Advertir, informar o avisar a alguien de algo.

6. tr. Anticiparse a un inconveniente, dificultad u objeción.

En este Blog ya se ha hablado de este concepto, en el siguiente enlace al post de Lola Prieto podéis ampliar la información básica.

Mi propuesta

Es que demos a conocer esta maravilla en todas las organizaciones, entidades, escuelas donde participamos como personas mediadoras. Podemos ser los proveedores de la provención, enseñar las herramientas que utilizamos en los procesos no adversariales de resolución de conflictos y aprendamos desde la teoría, la práctica de la resolución pacífica de conflictos.

El conflicto es lo que es, ni bueno ni malo, y sólo con conocimiento podremos afrontarlo de manera adecuada para nuestro propio beneficio.

Ahora bien, lo que si podemos prevenir es la violencia, que es un fenómeno social, que se aprende y por tanto también se debería poder desaprender. Algunas veces se confunden estos términos tan diferentes. Los conflictos tienen multitud de posibilidades y vías de resolución pacífica, sin que implique recurrir al uso de la violencia.

Barbeito y Caireta (2004:9) definen la violencia como:

“La actitud o el comportamiento que constituye una violación o una privación al ser humano de una cosa que le es esencial como persona (integridad física, psíquica o moral, derechos, libertades)”.

Y un autor que me encanta, Lederach (1998:98),

. . .señala que la violencia, es preciso enfocarla como la “causa” de la diferencia entre lo que las personas podrían ser, pero no son: entre lo actual y lo potencial, en cuanto a lo que se refiere a la realización de una vida mínimamente humana. Relaciona la violencia y la paz en términos de autorrealización. ¿No os parece un buen comienzo para reflexionar?

Plantearnos la provención como la entiende Cañedo (2003)

. . .como base de la negociación, mediación o gestión en la resolución no violenta de los conflictos, permite la construcción de grupos con ambientes adecuados que favorecen el conocimiento, la afirmación y la confianza necesarios para desarrollar una comunicación efectiva y eficiente que, a su vez, favorece la cooperación y la negociación en cualquier conflicto.

Yo sigo pensando que:

Si la mediación y en general los métodos no adversariales de resolución de conflictos no calan en las personas, no es porque no se conozcan, sino por la urgente necesidad de incidir e inculcar la cultura del diálogo y el acuerdo como forma de resolver conflictos.

Que el respeto forme parte de nuestro día a día, incluido cuando estamos en desacuerdo.

Deseo que triunfe la cultura de la paz y no de la violencia, eso sí se debe prevenir, y una buena forma de comenzar es aprendiendo formas pacíficas, no violentas y adecuadas de resolución de conflictos ( PROVENCIÓN). Pero esto es sólo mi opinión.

“Mi hija Berta, de 4 años de edad, de momento lo tiene claro: si tenemos un problema hay que hablar, no pegar”.

Cristina Montero, Mediadora, Trabajadora Social y Docente

Saber más de Cristina

 

Entradas relacionadas

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.