Home BlogsArtículos Salida & Solución

Salida & Solución

by Tomás Prieto
64 visitas

“Encontrar una salida es algo diferente a encontrar una solución”

Mirando a nuestro alrededor,

. . .podemos encontrar muchas respuestas, más incluso de las que nos imaginamos. Lo que necesitamos es detenernos unos instantes y comprobar si aquello que estamos sintiendo se corresponde con lo que vemos. Y si lo que estamos viendo es aquello que queremos sentir.

Foto de Perfil

Inmaculada Romera. Trabajadora Social y Mediadora

Efectivamente,

. . .vivimos inmersos en esa rutina cegadora que nos controla desde que nos despertamos hasta que nos metemos en la cama, con todos los problemas que hemos ido acumulando a lo largo del día, planificando lo que vamos a hacer la mañana siguiente, y ocupando vacíos y huecos de esos que muchas veces habría que escuchar. El silencio es capaz de hablar a gritos y nosotros estamos tan sordos que no le oímos.

Cuando surge un dilema,

. . .cuando la acción causa daños a uno pero beneficia a otro surge el conflicto. Se llega al punto en el que no deja de ser sino una situación en la que dos o más personas entran en oposición o desacuerdo, porque sus posiciones, intereses, necesidades, deseos o valores son incompatibles o son percibidos como incompatibles, por lo que las emociones y los sentimientos juegan un papel muy importante en ellos. Los conflictos son algo ambivalente, puesto que la relación entre las partes integrantes puede salir deteriorada o consolidada, dependiendo de la orientación que tome el proceso de resolución.

Para afrontar esos conflictos,

. . .hace falta trabajar especialmente en los elementos que influyen en el mismo y es ahí donde el mediador/a profesional va a hacer especial incidencia, haciéndoles reflexionar sobre: los motivos que les ha hecho llegar a ese punto, analizando la percepción y haciendo que cada una de las partes empatice con la otra, favoreciendo la comunicación que es un factor imprescindible para comprender el conflicto y aportando información, dando a conocer los derechos y obligaciones de cada una de las partes en el desarrollo de dicho conflicto, todo ello con vistas a favorecer la situación y encontrar o bien una solución, siempre intentando el beneficio equitativo para las partes, bien una alternativa donde la resolución alcanzada se lleve a término de la mejor forma posible.

No deberíamos entender todo conflicto como un fracaso,

. . .a menos que no se llegue a un buen acuerdo y es ahí donde el profesional de la mediación, juega un papel fundamental. Un conflicto bien resuelto supone un beneficio, puesto que significa que se ha detectado un problema y se han puesto los elementos necesarios para experimentar un cambio o transformación en la situación que se vivía o en la que se estaba inmerso, y eso es algo positivo, si con ello, se consigue corregir y restaurar o al menos mejorar la situación inicial, cuando se encontraban de lleno en el problema.

Es por ello,

. . .que la reflexión que os quiero hacer llegar, y dada esta por la experiencia, es que en ocasiones, con la buena voluntad, no es suficiente. Querer, ya es poder, pero cuando se ha llegado a ese punto en el que nos encontramos perdidos y desorientados, inevitablemente, para alcanzar un acuerdo, es necesaria la presencia de un profesional que oriente, guíe y de las pautas para llegar a un acuerdo.

Obviamente, encontrar una salida es algo muy diferente a encontrar una solución. Las salidas pueden ser vías de escape que oculten o simulen o nos hagan ver (o no) la realidad en la que estamos viviendo, que no deja de ser en muchas ocasiones una impresión simulada de lo que tenemos o dejamos de tener.

Salidas de emergencia en forma de evitaciones, de escusas o de enfados, de suposiciones y por extensión de falta de comunicación, de echar fuera o culpabilizar a otros de no ser capaces nosotros de gestionar las alternativas, bien por desconocimiento, bien por falta de habilidad. O de no encontrar una alternativa que nos guíe u oriente a la solución.

Por ello, cada vez más, se torna tan importante acudir a un profesional de la mediación, capacitado para ello, que fomente esos lazos de unión y comunicación, tan importantes para llegar a un acuerdo.

Os quiero dejar con una reflexión llena de optimismo aunque siempre lo hago con el total realismo que requiere la profesión. Creo que ante cualquier conflicto que se nos presente en la vida, porque se nos presentarán, de cualquier índole, hay que tener la determinación de querer llegar a un acuerdo, de buscar una solución. Paso a paso, aunque sean pequeños, se aborda el camino.

Ceder no significa darse por vencido,

. . .significa que uno es más inteligente que su orgullo y que valora lo que tiene y no quiere perderlo. Uno se da por vencido cuando cree que ya no merece la pena luchar por conseguir una solución. Y en la mediación, trabajamos por conseguir ese equilibrio, ese punto intermedio que sea beneficioso para todas las partes implicadas.

Precisamente, en las situaciones de crisis es cuando tenemos que tomar las decisiones más complejas, nos exige crecer y evolucionar, buscar para encontrar una solución, una acción firme y equilibrada.

Cámara de Comercio

Gabinete de Mediación

Entradas relacionadas

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.